domingo. 29.01.2023

La fusión de Caja España y Caja Duero sólo está pendiente de dos hilos: el apoyo de las asambleas, algo que se da por seguro, y la aprobación del plan laboral y de reestructuración, que desde ya comienza a negociarse y que obligará al cierre de 253 oficinas y a la pérdida de 975 empleos, según las previsiones iniciales. También en este caso, el acuerdo de fusión fija que el plan laboral se asumirá al 50% por ambas entidades financieras.

Los presidentes de Caja España y Caja Duero, Santos Llamas y Julio Fermoso, respectivamente, quisieron hacer ayer un llamamiento a la calma a todos los empleados y aseguraron que nada se hará sin el acuerdo laboral.

«Hemos tenido especial cuidado. Mandamos un mensaje de ánimo para los trabajadores y de más trabajo si cabe, porque el pacto laboral tendrá todo nuestro apoyo para que llegue a buen fin, que no tengan ninguna duda», manifestó Santos Llamas en la rueda de prensa posterior al Consejo de Administración de Caja España que aprobó por unanimidad la fusión con la caja salmantina. En la misma línea se expresó el vicepresidente segundo y alcalde de León, Francisco Fernández.

La fusión obliga a cerrar 253 oficinas y perder 975 empleos
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