jueves 6/8/20
Rosa Pérez | Panadera de Páramo del Sil

«La gente nos recibe gritando: ¡Viva el panadero!»

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El ritmo en la Panadería Díez de Páramo del Sil no ha cambiado pese al coronavirus y eso es algo que agradece su propietaria, Rosa Pérez, que se considera afortunada por poder seguir trabajando, ya no solo desde un punto de vista económico, sino también «porque puedo hablar con la gente, mantener el contacto con los vecinos y darnos, entre todos, palabras de ánimo», asegura.

Vende el mismo pan que antes de la crisis sanitaria, pero sí ha notado diferencias en el consumo. Varios clientes ya no compran a diario, sino que van un día y se llevan pan para toda la semana. En casa, lo congelan. «Es más difícil para nosotros calcular el pan diario, pero seguimos haciendo la misma cantidad. Preferimos que nos sobre que dejar a la gente sin él», afirma.

Lo que sí han cambiado son las medidas de seguridad. Ella lleva guantes, mascarilla y gafas, y ha instalado un expositor de madera y cristal para proteger el producto. También han prohibido a los clientes acceder directamente a la panadería, donde están los hornos, para adquirir el pan temprano. «Ahora tienen que esperar hasta las 9.30, que es cuando abrimos el despacho», dice. Ya aquí, organiza la venta dejando pasar a los clientes de uno en uno. También su marido, José Manuel Díez, mantiene la ruta de reparto por los pueblos de la contorna. «La gente lo recibe con aplausos y gritando ¡viva el panadero!», afirma orgullosa.

«La gente nos recibe gritando: ¡Viva el panadero!»