miércoles 2/12/20
29 M | EL PANORAMA NACIONAL

El Gobierno de Rajoy hace caso omiso al respaldo a la convocatoria de huelga

Los sindicatos amenazan con recrudecer el conflicto tras el desigual seguimiento .

«Yo lo que quiero es olvidarme cuanto antes de esta huelga». La frase salió de los labios del presidente de la Ceoe, Juan Rosell, pero a buen seguro que podría haber provenido de cualquiera de los agentes sociales. El Gobierno, para así pasar página y avanzar con su intención inamovible de aprobar una agenda de reformas que considera «imparable»; y los sindicatos, para sacar rédito del 29-M y materializar el tercer ofrecimiento de negociación que ayer pusieron sobre la mesa.

La primera huelga general contra Mariano Rajoy y la sexta de la democracia se saldó con la disparidad de valoraciones y porcentajes de participación propios de estos paros. Del «éxito indiscutible» enarbolado por los secretarios generales Cándido Méndez (UGT) e Ignacio Fernández Toxo (CC.OO.) a las inexistentes valoraciones políticas de un Gobierno central que aprovechó la ocasión para incidir en su defensa «del empleo y del crecimiento económico» y que a lo más que se atrevió fue a calificar la convocatoria como «claramente inferior» a la que sufrió el expresidente Rodríguez Zapatero el 29 de septiembre del 2010.

Unos y otros

Sobre el mapa, un panorama desigual, con las comunidades del norte de España como las que más secundaron el paro, y el sector industrial y de transportes, como los únicos que funcionaron con bastantes dificultades.

Con este resultado, los grandes sindicatos quizá no puedan presumir de haber paralizado el país, pero en su pulso volvieron a mostrar que aún cuentan con respaldo y con capacidad para calentar la movilización en las calles. Quizá por eso o porque prefirieron no echar más leña al fuego, ningún miembro del Ejecutivo pronunció la palabra «fracaso» pese a que pudieron echar mano de algunos datos: el 16,71% de seguimiento en el sector público estatal; el 19,42%, en el autonómico; o el 15,24%, en el local, las únicas cifras oficiales de participación provenientes de fuentes gubernamentales precisamente en un sector que lleva varios años asumiendo congelaciones y recortes en sus nóminas. Del otro lado, las centrales sindicales apuntaron a que el seguimiento global de la huelga general en todo el país había sido del 85%, aunque matizaron que al final quedaría mermado a un 77% por el efecto del sector público. Lo fundamental no se toca En lo que sí incidió el Gobierno en boca de su ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, es que la huelga general no cambia nada, al menos en lo que consideran fundamental.

El Gobierno de Rajoy hace caso omiso al respaldo a la convocatoria de huelga
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