viernes 03.07.2020

Greenpeace alerta de que el cambio climático puede acabar con el hábitat

El cambio climático en el Ártico tendrá consecuencias devastadoras en España. Greenpeace predice que el alcornoque corre el riesgo de desaparecer, el hábitat del oso pardo está en trance de pasar a mejor vida y algunas especies exóticas e invasoras, como las medusas causarán estragos en el levante y el delta del Ebro. De los efectos nocivos del deterioro del Ártico no se librará la agricultura.

Según informa la agencia Colpisa, las previsiones que maneja la asociación son desalentadoras. Los informes de los expertos auguran que el Ártico podría quedar libre de hielo marino durante el verano dentro de diez años o a lo sumo dos décadas. Sin embargo, las ambiciones de petroleras acechan a este vasto territorio. El deshielo en la región ha aflorado importantes recursos energéticos, minerales y pesqueros, lo que suscita el apetito de la industria.

Greenpeace acaba de presentar el estudio ‘El Ártico y los efectos del cambio climático en España’ y ha relanzado la campaña para luchar contra la codicia de las empresas ávidas de petróleo. La organización ecologista quiere formar una cadena humana virtual en torno al círculo polar y conseguir que la asamblea de las Naciones Unidas, que se celebrará durante el próximo mes de septiembre, declare las aguas del Ártico territorio protegido, lo que conllevaría la prohibición de realizar extracciones petrolíferas y pesca a escala industrial.

Crisis energética

Entre las razones que Greenpeace da para animar a la población a cuidar el Ártico, ésta señala que el hielo es reflectante de la luz del sol, lo que evita el calentamiento del mar; influye en las corrientes oceánicas del planeta, funciona como el aire acondicionado de la Tierra y constituye un sumidero de grandes cantidades de metano, uno de los gases causantes del efecto invernadero. Motivos importantes como para plantearse cuidar la naturaleza.

Asimismo, el director ejecutivo de la ONG, Mario Rodríguez, advirtió de que «la próxima crisis no será financiera sino climática y centrada en el modelo energético», dijo. La responsable de la campaña, Pilar Marcos, aseveró que los efectos del cambio climático inquietan en función del lugar de residencia, ya que no le importa lo mismo a un extremeño que se pierdan las estaciones de esquí que los alcornoques de las dehesas.

Greenpeace alerta de que el cambio climático puede acabar con el hábitat