jueves 26/11/20

Historia de una gota de agua.

Las obras de la Variante de Pajares han desecado las aguas subterráneas y superficiales de los pueblos leoneses de la zona con mayor altitud. La imagen de la izquierda reproduce el cauce seco del manantial de San Antón, en el paraje de Rodiezmo conocido como la Arenera. Históricamente, este arroyo que descendía desde la cima de la montaña colmaba el río que discurre paralelo al Camino de San Salvador —variante del Camino de Santiago entre León y Oviedo—. Hoy, el otrora río truchero baja sin apenas agua. Como esta fuente, otras muchas de la zona se han quedado agotadas y son muchos los prados que se han quedado sin riego. De hecho, Adif, contratista de los trabajos, se ha visto obligado a construir bebederos para la fauna en varios puntos de la montaña. Pero el agua no se ha esfumado. Con las filtraciones generadas durante la perforación de los túneles, millones y millones de litros de agua están desviándose de manera natural hacia Asturias, canalizados por la enorme pendiente de los túneles. Cada día son vertidos al río Huerna una media de 96.000 metros cúbicos de agua procedente de los acuíferos leoneses. La imagen de la derecha sitúa los dos tubos que llevan el agua hasta el río Huerna en la desembocadura de los túneles en Telledo. El depósito se realiza después de un complejo sistema de decantación de sólidos y de depuración. Cuando el PH del agua se altera, automáticamente arranca un emisor de CO2 que neutraliza el caudal. Al lado de los tubos que canalizan el agua de León se encuentran otras dos tuberías que realizan la misma función con los vertidos de la vertiente asturiana.

Historia de una gota de agua.