lunes 24/1/22

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO | data


Unidas Podemos se enfrenta a una paradoja política de difícil resolución. Por un lado mantienen firmemente que la culpa de la repetición electoral fue de Pedro Sánchez, quién, según su relato, les «engañó» este verano. Pero por otro, son conscientes de que el día después de las generales necesitarán volver a negociar con el PSOE para no verse relegados a ser una fuerza secundaria de la oposición.


Pablo Iglesias, con este temor entre pecho y espalda, ha colocado toda su artillería contra el bipartidismo deslizando la sospecha entre los votantes de izquierda de que en Ferraz llevan tiempo diseñando una gran coalición junto al PP. En este difícil equilibrio solo existe una certeza clara para la formación morada, necesitan contener la fuga de sus votantes para hacer frente con garantías a los imprevisibles escenarios que surgirán la noche del 10-N.

Iglesias oscila entre no romper con el PSOE y el ataque al bipartidismo