miércoles. 08.02.2023
EL JUICIO POR EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO

El inspector de Burgos dice que el arma no estaba debajo del asiento sino en la alfombrilla del coche de Raquel Gago

El inspector ha contado que se produjo una discusión entre madre e hija y que Triana le dijo a Montserrat que tuviera cuidado porque el arma la tenía una persona "que es policía"
Las tres acusadas, esta mañana durante la sesión del juicio por el asesinato de Isabel Carrasco

A las 11.30 ha comenzado a declarar uno de los inspectores de Burgos que lograron la confesión de Montserrat. A preguntas del abogado de Raquel Gago, han contado al jurado que el encargo los recibieron directamente del jefe superior de Policía de Castilla y León, para tener un plus de imparcialidad porque las detenidas eran "familiares de un compañero".

Han contado que salieron de Burgos a las 9.45 de la mañana, que al legar a León tomaron unn café en La Solera con la comisara jefe y que a las 12 se reunieron con los responsables de la investigación para ser informados de las diligencias practicadas. Les asignan un despacho e inicialmente centrar su trabajo en organizar la zona de búsqueda del arma en los alrededores de la zona del crimen y en los contenedores además de enviar oficios a las compañías telefónicas para investigar las llamadas y analizar los posicionamientos.

A las 15 horas ven a Montserrat. El servicio de calabozos comunica que está muy nerviosa y alterada, y que quiere hablar con alguien de la investigación. Montserrat se queja de la comida, dice que el cátering es malísimo y le ofrecen un bocadillo, que ella acepta.

Montserrat les preguntó si conocían a su marido. Ellos le explicaron que venían de Burgos, aunque ella creía que venían de Madrid, de la central, y le puntualizaron que no le conocían pero que estaban convencidos de que el jefe que les había mandado ir, sí.


El policía ha alegado que es "manifiestamente falso" que fueran amigos de su marido y ha asegurado que no la coaccioaron. Después ha comentado que Montserrat quería reconocer el crimen porque creía que así Triana saldría a la calle. También les dijo que se iba a hacer pasar por loca y ellos le respondieron que eso lo determina un médico. Les dijo que estaba harta del trato de Isabel Carrasco a su hija.

El inspector ha relatado que no se mostraba arrepentida y dijo que estaba harta de escuchar en los bares que había que contratar a un sicario "¡qué sicario!, eso lo hago yo, ha relatado que dijo Montserrat. Entonces ellos le advirtieron que lo que no dijera en presencia de un letrado no tenía validez. Montserrat se mostraba muy indignada porque su hija estaba detenida y les preguntaba si había salido en los medios".

Triana llega a la comisaría a las cinco o seis de la tarde y Montserrat se da cuenta y pide verla. Los policías no vieron inconveniente en que se juntaran y se abrazaran, a ver si se relajaban.

El fiscal le ha preguntado entonces si escuchó la conversación sobre el arma. El inspector ha relatado que escuchó como Montserrat le decía a su hija: "tranquila, que yo voy a declarar que fui yo y tú no tienes nada que ver". Le explican que están buscando el arma y ella les responde: "No os molestéis en buscar el arma en el río porque no está allí, la tiene una tercera persona". Entonces, según ha relatado el inspector se produce una discusión entre Montserrat y Triana y esta le dice a su madre que tenga cuidado porque el arma la tiene una persona que es policía.

Ha asegurado que es "rotundamente falso" que le dijeran a Montserrat que podían simular que el arma estaba en una alcantarilla, dice que no les ofrecieron ningún acuerdo y que recibieron un trata "exquisito".

A continuación ha contado que cuando llega la noticia de que Raquel llama un policía porque ha encontrado el arma en su coche, le piden a la jefa de la Udef ir a su casa. También ha contado que no dijeron en el juzgado que habían estado porque no figuraban en la comparecencia oficial y ha alegado que seguro "que se les pasó por alto y no lo dijimos por no desprestigiar la investigación de León". Rectificaron en el juzgado porque se sentían incómodos. 

Ante el jurado ha relatado que al llegar a casa de Raquel la encontraron nerviosa y que les invitó a subir al salón. Les contó que ese día trabajó de siete a tres, comió, tomó café con Triana y fue a la tienda de manualidades porque necesitaba material, que antes se encontró con el empleado de la ORA y hablaron de un conflicto, que entonces ve a Triana y le dice: "está el coche abierto" y que Triana le dijo que iba a la frutería y que no volvió. Luego Raquel Gago se fue a Trobajo del Cerecedo y que encontró el bolso al día siguiente cuando va a meter la bicicleta para llevar a arreglarla. El otro policía le pidió el móvil para ver las llamadas y luego bajaron al garaje. Allí estaba un compañero de Delincuencia Urbana con otra chica, con las puertas abiertas del coche. Comprobaron si estaba en condiciones de trasladarse de forma segura, y que el arma no estaba en situación de disparo.

El inspector de Burgos ha declarado además que el bolso no estaba debajo del asiento, "estaba encima de la alfombrilla".


El inspector de Burgos dice que el arma no estaba debajo del asiento sino en la...
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