lunes 01.06.2020
Medidas

La Junta piensa ya en la «desescalada» y pone en marcha un carné de inmunidad

Sanidad prioriza a León en el reparto de test rápidos y remite 11.856, que comienzan hoy a efectuarse en residencias
Reunión de coordinación mantenida ayer junto al edificio de la Junta. RAMIRO
Reunión de coordinación mantenida ayer junto al edificio de la Junta. RAMIRO

La Junta ya otea la posible salida de la pandemia y para adelantarse a ese nuevo escenario pondrá en marcha un carné de inmunidad, según anunció ayer la consejera de Sanidad, Verónica Casado. Se trata de una especie de cartilla que avala que el portador está ‘vacunado’ contra el coronavirus y que servirá como medida de información cuando se pueda poner fin a la cuarentena.

En ese ansiado regreso a la normalidad, el carné se plantea como una demostración de que el usuario posee anticuerpos. Para obtenerlo es necesario descargar la aplicación de Sacyl Conecta. Para la consejera, este ‘pasaporte’ «significa un avance importante», ya que considera que las primeras personas que podrían ir saliendo son las inmunizadas, menores de 50 años y sin síntomas, aunque siempre con principios de restricción de movimientos y de disminución de la movilidad.

«La salida debe ser lenta y segura. Si hay un nuevo repunte puede ser terrible en tasas de letalidad y mortalidad, y para el sector económico, social y sanitario», señaló. En esa desescalada le gustaría tener, además, test rápidos para todos. De momento, el Gobierno central ha remitido una partida de 62.400 de esos test que servirán para aumentar el cribado, gracias a una punción en el dedo.

No a los pabellones

Sanidad piensa en que los asintomáticos se aíslen en sus casas, pero ofrecerá residencias alternativas

En el reparto, la Junta priorizó ayer a León por tener una especial incidencia de la enfermedad tanto en pacientes como en residencias, junto con Salamanca, Soria y Segovia. En total, la provincia recibió 11.856 de esas pruebas (8.336 para León y 3.120 para el Bierzo) que se distribuyeron por la mañana al Hospital (25%) y por la tarde a Atención Primaria (75%), encargada de efectuar los test en las residencias y centros sanitarios a partir de hoy.

A Ávila se le entregaron 4.368; a Burgos 9.360; a Palencia 3.744: a Salamanca 8.736; a Segovia 4.368; a Soria 2.496; a Valladolid Oeste 6.864; a Valladolid Este 6.864; y a Zamora 3.744. Aunque se distribuyeron por criterio de población se hizo especial refuerzo en las áreas con más afectados. La Consejería de Sanidad explicó que ha iniciado una nueva fase en la toma de muestras a la población para la detección del coronavirus mediante los denominados test rápidos de punción en el dedo, prueba que tiene como objetivo, como complemento a los ya conocidos test PCR, realizar un cribado amplio de casos en lugares con prevalencia alta de la enfermedad, como son centros sanitarios y residencias de ancianos.

Aquellos pacientes que den positivo en uno de estos test, en los que se obtiene una muestra de sangre por punción digital, serán casos confirmados, y si dan negativo deberán realizar una prueba de detección molecular para verificar de manera definitiva que no existe infección. Aunque en un primer momento se ha establecido como prioritario hacer estos test rápidos a profesionales que trabajen en hospitales y en atención primaria, a trabajadores sociosanitarios y a personas que vivan en residencias de la tercera edad, las pruebas se irán generalizando con la mayor velocidad posible, porque la clave para atajar la epidemia radica, según los expertos, en la detección precoz de los asintomáticos, que al no sentir molestias pueden facilitar la propagación de la enfermedad y favorecer que se produzca una segunda ola.

En concreto, el personal de Sacyl que deberá hacerse la prueba será aquel con síntomas o con contacto estrecho; el personal convaleciente a los catorce días de desaparecer los síntomas; y el personal en aislamiento, sin síntomas, a los siete días de estar confinado. Otro de los grupos prioritarios será el personal que trabaja en residencias de mayores. Así, se harán los test a todos los trabajadores de residencias, tanto las que cuentan con casos positivos como los de las que no, para delimitar las zonas de trabajo en función del resultado, o bien empezar el aislamiento en su domicilio. También se realizará a todos los residentes con casos confirmados o sospechosos, para delimitar zonas

Verónica Casado abogó por afrontar la ‘desescalada’ de forma «lenta y segura» porque un nuevo repunte del coronavirus «puede ser terrible» y ha avanzado que la Junta ya cuenta con un listado de infraestructuras «dignas» para aislar a asintomáticos que no lo puedan hacer en sus casas y que, en ningún caso, se habla de «polideportivos». Señaló que la vuelta a la normalidad no se debe hacer en ningún caso de forma apresurada, por lo que ha pedido avances «lentos y seguros». Aboga por la «prudencia y la contención».

Casado adelantó que la Junta ya trabajaba en la elaboración de un listado de infraestructuras para aislar a asintomáticos antes de que el Ministerio lo pidiera. Así, la primera propuesta de la Junta será siempre un aislamiento domiciliario, aunque, en el caso de que no sea posible, se estudian recursos «dignos» como residencias de estudiantes o en centro de alzheimer en el caso de Salamanca, siempre atendidos por profesionales.

«No valoramos polideportivos, buscamos sitios que estén bien, que sean dignos», destacó Casado, quien ha informado de que «en breve» mandará este listado al Ministerio. También reseñó, al igual que lo hizo en el Consejo Interterritorial de Salud del pasado lunes, su preocupación sobre los sistemas de información y registros. Ella defiende la necesidad de «unificar y homogeneizar» los datos para tener un «único y buen» sistema de registro. A su juicio, «la información es el mejor sistema para planificar recursos».

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