sábado 24/10/20
Desescalada

León encara la fase 3 sin barra de bar y con el lastre de tres meses de encierro

La provincia tiene 4.300 personas más en paro, los Erte están en su cenit y con restricciones de la Junta al ocio nocturno y apuestas
corona
Una mujer con mascarilla camina por la ciudad. JESÚS F. SALVADORES

Una de las últimas películas que se vieron en los cines de León antes del estado de alarma por el Covid-19 llevaba por título ‘Lo mejor está por llegar’. Nada que ver que la realidad que empezó a rodar el 14 de marzo. Silencio en las calles y parón general de la economía, mientras los hospitales se preparaban para lo peor. Tres meses después, la provincia intenta coger fuelle pero entra en la fase tres de la desescalada a medio gas.

León junto con Valladolid, Burgos, Zamora y Palencia son las cinco provincias de la Comunidad que progresan en la desescalada a dos velocidades de Castilla y León. Salamanca, Ávila, Segovia y Soria tienen que esperar al día 21, cuando ya decaerá el estado de alarma, debido a su situación epidemiológica.

Las restricciones impuestas por la Junta de Castilla y León, que impide el uso de las barras de los bares y no permite la apertura de locales de ocio nocturno, más que en terrazas, tampoco animan a pesar de la ampliación de aforos (75% en terrazas y 50% en el interior, siempre sentados). Tampoco pueden abrir las casas de apuestas y la vida discurnre por la calle con mascarilla obligada. La provincia encara la fase 3 tirando aún por la vida de seis personas en la unidad de críticos, pero con los hospitales ya casi libres de Covid (el del Bierzo totalmente limpio) frente a las 474 personas hospitalizadas que llegó a haber el 1 de abril, en pleno pico de la pandemia.

Límites a la fase 3

La prohibición del uso de la barra y de la apertura del ocio nocturno indigna a la hostelería

La huella que deja la pandemia ahonda más en la sima económica de la provincia. Si a finales de febrero —datos publicados en marzo— las personas inscritas en el paro sumaban 29.482, con el dato positivo de 202 menos que el mes anterior, en mayo la cola invisible del desempleo la engrosan 33.787 personas. Son 4.305 más (14,6%).

Cifras a las que hay añadir, sin ser lo mismo, las 22.842 personas que aún están bajo los efectos de un expediente de regulación de empleo temporal y que esperan que se prorroguen más allá del 30 junio para no perder el empleo. Son 6.334 empresas, tan solo dos menos que a primeros de junio, cuando se produjo el pico más alto desde el comienzo de la pandemia. La administración amanece colapsada y aún a medio gas. Muchos funcionarios no se incorporarán al trabajo presencial por ser personas de riesgo o tener a su cargo a menores o dependientes.

La Junta lo prohibe

Las casas de apuestas tampoco pueden abrir según la norma publicada ayer en el Bocyl

Hoy se abrirán de nuevo las puertas de las oficinas de empleo. Pero, como el resto de la administración pública, hay que acudir con cita previa y se va a mantener mucha de la actividad ‘online’. Internet ha sido la gran compañera de la soledad y la aliada de la producción y el comercio en esta experiencia sin precedentes.

La pandemia se llevó por delante, en una provincia como la leonesa, muy dependiente ya del turismo, las expectativas de recaudación durante la Semana Santa, al cancelarse todos los actos públicos y cerrarse a cal y canto hoteles, restaurantes, bares... y todo el comercio, excepto alimentación. La desescalada no recupera las fiestas. León entra en fase 3 en la víspera de sus ferias de San Juan que, esta vez sí, pasarán con pena y sin gloria.

En silencio, sin graduaciones ni celebraciones... llegarán el 23 de junio. La mayoría de los escolares se despedirán de sus compañeros y compañeras y de sus profes a través de una pantalla. Una realidad que se ha hecho costumbre en los hogares.

Como el teletrabajo, que han experimentado por primera vez un 35% de personas de sectores de la administración y empresas de servicios. La ‘nueva normalidad’ está más cerca para León, pero muy lejos de la normalidad que quedó detrás del 14 de marzo. Las personas mayores que viven en residencias siguen aisladas del mundo, sin poder salir, y con un régimen de visitas estricto para evitar que el bicho se cuele.

«No hay antecedentes, nos ha pillado a todos de sorpresa», afirma la presidenta del Colegio de Economistas de León y profesora de la ULE, Nuria González Rabanal. «Han sido tres meses muy duros, especialmente para las personas mayores. Son los más dañados por esta pandemia», subraya.

Rabanal cree que el panorama que se avecina en la nueva normalidad pasa por «un reajuste del sector servicios» en la provincia, debido al retraimiento del consumo por parte de una importante parte de la población que no puede permitirse comprar ni acudir a un bar. Apostar por el sector de la agroalimentación, que ha recibido un balón de oxígeno durante la pandemia, y más cualificación profesional para el cuidado de personas dependientes son otras de las direcciones que apunta para salir de esta crisis que «nada tiene que ver con la de 2008», puntualiza.

León amanece hoy en fase 3 y el tráfico lo notará con todos los autobuses operativos, pero la actividad se barrunta muy tímida.

Por sectores

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