miércoles. 06.07.2022

El estudio encargado por Posada de Valdeón y Oseja de Sajambre dedica un apartado específico a la repercusión económica que la caza ejerce en los negocios hosteleros de la zona. Para empezar, comienza por hacer un censo de los establecimientos hosteleros que hay en la zona. Aunque en total se contabilizan 45, el estudio sólo tiene en cuenta 29 por trabajar en ellos al menos una persona con dedicación permanente. En esos establecimientos trabajan 87 personas, 47 fijos y 40 eventuales, cuyos sueldos, según el vigente convenio colectivo, es de unos 14.125 euros brutos anuales.

Por lo que se refiere al número de personas que cada año visitan la zona para ejercer la actividad cinegética se calcula que una media de 2003 cazadores eligen cada año los cotos de Valdeón o de Sajambre. De estos 2003 cazadores, 239 son de rececho y 1.764 de batida. Un 40 por cientos de los cazadores de batida y un 30 por ciento de los rececho son vecinos de la zona, por lo que no precisan alojamiento hostelero.

Nunca viajan solos. Cada cazador tiene estimada una estancia mínima de 1,5 días. El estudio refleja además que no se desplazan solos, sino que por cada cazador de rececho viajan 0,7 acompañantes y por cada uno de batida lo hacen 0,3. Si el gasto medio de alojamiento por día es de 30 euros, los cazadores y sus acompañantes desembolsan una media de 74.640 euros al año en hoteles, mientras que el gasto en restaurantes asciende a 160.315 euros.

Los hosteleros destacan además que el cliente que acude a la zona para ejercer la caza tiene un poder adquisitivo alto, capaz de pagar hasta cinco mil euros por cazar una pieza. Por este motivo, es un turismo que interesa especialmente ya que no escatima en gastos a la hora de planificar sus jornadas cinegéticas. El estudio concreta además que casi el 25% de los ingresos de los negocios hosteleros de la zona leonesa provienen directamente de la actividad cinegética.

Más de dos mil cazadores eligen cada año la zona leonesa de Picos
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