miércoles 01.04.2020
La huella de la historia

Monumentos leoneses marcados por la pandemia

Epidemias como la peste han quedado grabadas en lugares como el Castillo de Cea, Santiago de Peñalba o la iglesia de Gordaliza del Pino
Pinturas de la iglesia de Cebrones del Río. DOMINGO
Pinturas de la iglesia de Cebrones del Río. DOMINGO

En la iglesia de Gordaliza del Pino hay una cruz realizada con once cráneos de niños. Una hipótesis sobre el origen de esta enigmática cruz incrustada en un muro sostiene que la peste negra causó estragos entre la población infantil, de ahí que se colocara una cruz de calaveras infantiles como símbolo de la vida.

En Barriales, pueblo exterminado por una plaga de hormigas, se pueden ‘leer’ las huellas de una pandemia en su torre, el último vigía de esta localidad de la comarca de Cea. El torreón de la iglesia de San Esteban, que solo conserva el muro oeste y corre grave riesgo de derrumbarse, fue incluido en 2014 por Hispania Nostra en su célebre Lista Roja. Aunque la leyenda habla de una plaga ‘bíblica’ de insectos, algo extraordinario debió acontecer para acabar con un enclave que aparece citado en las gestas de Alfonso V cuando derrotó a las huestes de Almanzor. El Diccionario de Madoz de 1847, que recoge la historia de las hormigas, indica que muy posiblemente Barriales fue abandonado por la peste negra.

La capital leonesa fue azotada por una epidemia de peste en el siglo XVI. Por entonces era costumbre enterrar a los muertos en los cementerios parroquiales. A partir de entonces se buscaron camposantos alejados del núcleo de población.

En esta provincia la mayoría de las iglesias dedicadas a san Roque lo son en recuerdo de una pandemia. El santo es patrono de los contagiados por epidemias, especialmente de la peste y el cólera. Ponferrada renueva cada 16 de agosto su voto a san Roque con 200 kilos de las primeras uvas de la cosecha. Esta tradición se celebra desde que la ciudad se liberó de la peste en 1578.

Para combatir la peste, una medida de higiene frecuente era el encalado. Muchas iglesias leonesas de paso multitudinario de peregrinos fueron blanqueadas con cal en techos y paredes por este motivo. Es el caso del monasterio de Sandoval. A principios de los 80 se rescató de forma manual, para no estropearla, la piedra que había sido enlucida. Bajo siete capas de cal Santiago de Peñalba guardaba un tesoro: pinturas de época califal (siglo X), descubiertas en 2004. También aparecieron frescos bajo gruesos encalados en las iglesias de Cebrones del Río, en Villacintor o en el santuario de la Virgen de la Manzaneda (en Manzaneda de Torío).

La ceremonia del Foro y Oferta data de la fecha en que se atribuye a san Isidoro eñ milagro de haber acabado con la peste. El cuerpo del santo fue llevado en procesión a la ermita de Almonte, cerca de Trobajo del Camino. Allí se produjo el milagro y la ciudad adquirió el compromiso, convertido en Foro según el Cabildo, de hacer todos los años una ofrenda al santo de un cirio de los hachones para alumbrar la urna de plata con los restos de San Isidoro.

Monumentos leoneses marcados por la pandemia