viernes 05.06.2020
Sanidad

El muro de contención contra rebrotes de Covid pivota en León en 61 vigilantes

Cada centro de salud dispone de uno a tres guardianes que rastrearán el círculo de contactos
Atención Primaria viene realizando las pruebas de detección de coronavirus junto al CHF. RAMIRO
Atención Primaria viene realizando las pruebas de detección de coronavirus junto al CHF. RAMIRO

Los nuevos guardianes del coronavirus, cuya misión detectivesca es localizar e identificar a todo aquel que haya entrado en contacto estrecho con un positivo en Covid-19 para frenar en seco la transmisión de la enfermedad, ya tienen un plan en León. La gerencia ha nombrado a un responsable de Vigilancia Epidemiológica que trabajará a jornada completa en esa labor y que se encargará del control y detección de los nuevos casos. También se los notificará a los responsables de cada centro de salud, con quienes mantendrá un intercambio fluido de información, para supervisar la evolución de los positivos y su círculo de contactos, para permitir adoptar las medidas adecuadas que requiera cada situación.

Además, desde esa cúspide parten tentáculos para abarcar cada centro de salud, donde se han designado entre tres y un responsable de Vigilancia Epidemiológica (Reves). Son 61 enfermeros (tras reforzar esa plantilla con 34 eventuales hasta el 31 de octubre), que se convierten en los verdaderos investigadores de los casos positivos y el rastreo de sus contactos. En el Bierzo el refuerzo se consigue con 7 contratos más.

Para mantener una buena cobertura son mayoritariamente enfermeros que ya trabajaban en las instalaciones. Recibirán formación y a su vez enseñarán al resto sobre qué hacer en cada momento con los pacientes y sus allegados. Los Reves se erigen en los encargados del estudio de contactos, de su registro y su derivación al equipo médico que corresponda. De hecho, en los casos que no pertenezcan a la zona básica de salud o al Sacyl se derivarán al responsable epidemiológico correspondiente.

Prueba en 24 horas
El objetivo es realizar el test a los posibles nuevos infectados antes de un día desde que se detectan

Los 61 guardianes se distribuyen en los 28 centros de salud del siguiente modo: Tres vigilantes en Armunia, La Bañeza I y II, Eras de Renueva, La Palomera, Condesa, José Aguado, y Ribera del Órbigo; dos en Astorga I y II, Boñar, Cistierna, Cuenca del Bernesga, La Cabrera, La Magdalena, Crucero, José Aguado II, Matallana de Torío, Riaño, Ribera del Esla, Sahagún, San Andrés del Rabanedo, Santa María del Páramo, Valencia de Don Juan y Trobajo; y uno en Babia, Mansilla de las Mulas y Valderas. Son el eje principal en que se basa el plan de control y vigilancia de la desescalada del coronavirus para establecer un sistema de detección precoz de casos, realizar un seguimiento y monitorizar el curso de la pandemia. Así que el plan pivota, fundamentalmente, sobre la Atención Primaria y sobre ese equipo de enfermería, encargado de poner catorce días en cuarentena a todo aquel que esté, durante un espacio de más de quince minutos a menos de dos metros, con una persona contagiada.

Aislar, nueva clave

Se quiere establecer un muro de contención para que no se produzca un rebrote agresivo del virus. «Es una vuelta de tuerca y puede marcar la diferencia. Si toda la población tiene acceso a hacerse una prueba en las primeras 24 horas de los síntomas, y tenemos músculo para reaccionar y proteger a la población de los contactos de ese caso, aislándolos y monitorizándolos, tenemos más papeletas de poder cortar todas las cadenas de transmisión», explica el gerente de Primaria, José Pedro Fernández Vázquez.

Ante la inminencia del paso a Fase 1 de León esta plantilla se convierte en fundamental para cortar el paso al virus e impedir que vuelva a expandirse.

El muro de contención contra rebrotes de Covid pivota en León en 61 vigilantes