viernes 03.07.2020
Economía

El PIB de Castilla y León cae por encima del 3% en el primer trimestre

El impacto del Covid-19 sobre la construcción y el sector servicios lastra la economía
El consejero Carlos Fernández Carriedo presentó ayer el informe sobre la contabilidad autonómica. GALLEGO
El consejero Carlos Fernández Carriedo presentó ayer el informe sobre la contabilidad autonómica. GALLEGO

La economía de Castilla y León pasó de la desaceleración a la recesión, cayendo un 3,2% en el primer trimestre del año 2020, nueve décimas menos que el descenso nacional que se situó en un -4,1% por ciento.

En concreto y según explicó el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, en la presentación de los datos de la Contabilidad Regional correspondientes al primer trimestre del año, la economía de Castilla y León pasó de crecer un 1,9% en el cuarto trimestre de 2019 a caer un 3,2% entre enero y marzo de 2020, lo que supone un descenso de 5,1 puntos «en tan sólo un trimestre», que tildó como un «trimestre singular».

Por su parte, la variación intertrimestral se situó en el -4,0 por ciento en este periodo, frente a un 0,2 por ciento en positivo el trimestre precedente. Asimismo, el consejero recordó que los datos de la Contabilidad Regional del primer trimestre están condicionados sólo «parcialmente» por la crisis originada por la pandemia del coronavirus ya que enero y febrero fueron normales y no se vieron afectados por ninguna de las medidas que se adoptaron en el país a partir del fin de semana del 7 y 8 de marzo, a las que siguió la declaración del estado de alarma el día 14, situación que aún se mantiene.

En recesión

La pandemia también ha tenido consecuencias sobre el empleo y el número de contratos

Esta recesión también tuvo efectos en términos de empleo con un descenso interanual del 0,5% en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, cuando el mes anterior la ocupación creció un 2,1% en el anterior, con especial incidencia en el sector servicios y en la construcción (ambos crecieron en el periodo precedente), y una mayor contracción en el del conjunto de la industria mientras que en el sector primario el empleo descendió en menor medida que en el cuarto trimestre del año anterior.

Por el lado de la oferta, la recesión de la economía de Castilla y León se debe principalmente al sector de la construcción cuya parada «radical y absoluta» derivó en una variación interanual del -8,4% —el trimestre anterior había aumentado un 3 por ciento—, con descensos tanto en la actividad de edificación como en la ingeniería civil.

Del mismo modo, la industria decreció un 3,4% , frente al aumento del 0,4% experimentado en el periodo anterior, por el descenso del valor añadido bruto de las ramas manufactureras que son las que registraron el peor dato, con una caída del 4,5 por ciento centrada principalmente en las ramas alimentarias y en las de material de transporte.

Sin embargo, las ramas energéticas, una de las «fortalezas» de la comunidad, junto al sector industrial, se incrementaron un 9,3% en términos interanuales, cuando, a diferencia de los casos anteriores, la evolución del trimestre precedente había sido negativa (-4,3%).

El PIB de Castilla y León cae por encima del 3% en el primer trimestre