miércoles 01.04.2020
El Bierzo

La Policía Local se divide en cinco células para evitar los contagios

Al final de cada turno una empresa especializada desinfecta patrullas y comisaría
Un operario de Dermes, en plena desinfección de las patrullas de la Policía Municipal. DL
Un operario de Dermes, en plena desinfección de las patrullas de la Policía Municipal. DL

Todos los días a las ocho de la tarde, mientras la gente aplaude en sus casas a los sanitarios y al resto de servicios públicos que siguen funcionando en plena pandemia de coronavirus, hay quien tiene sus manos ocupadas en otra cosa; desinfectar, con un nebulizador eléctrico, los coches de la Policía Municipal que han patrullado durante todo el día por Ponferrada y las instalaciones de la Comisaría local. Y lo mismo hacen a las ocho de la mañana, siempre con cada cambio de turno.

Son los que protegen a los que nos protegen. Los trabajadores de la empresa especializada en desinfecciones y desratización que estos días, reducido su negocio a mínimos por el cierre de la hostelería, siguen trabajando para tener en orden instalaciones de administraciones del Ayuntamiento de Ponferrada, residencias, centros de salud, pero también otros negocios abiertos como las panaderías, las tiendas de alimentación, las gasolineras o los centros de transporte. Acostumbrados a limpiar pisos marginales de drogodependientes, cuajados de jeringuillas, o de fallecidos a los que nadie ha echado en falta durante días o semanas, afrontan con calma la actual crisis. «El mundo de los suburbios es mucho peor que el coronavirus», decía ayer la responsable de Dermes, Mónica González Diñeiro, una de los tres operarios que a diario se ponen el equipo de protección individual para desinfectar donde haga falta. Y siempre adoptando medidas de seguridad. «Cada empleado tiene su propio vehículo, y nunca compartimos herramientas ni material», explica González.

CINCO GRUPOS SEPARADOS

Algo parecido, dividirse en compartimentos estancos, sin contacto entre ellos, es lo que ha hecho la Policía Municipal para evitar que un hipotético contagio de un agente ponga en aislamiento a todo el cuerpo. «Nos hemos dividido en cinco grupos de trabajo y ningún grupo entra en contacto con otro para evitar un contagio masivo», explica el intendente, Arturo Pereira. Como cuerpo de reserva cuentan con los ocho agentes en formación que siguen desde sus casas las enseñanzas teóricas.

Los agentes realizan ahora turnos de 72 horas, con 12 horas seguidas de trabajo diario y descansan seis días. «Estamos haciendo un esfuerzo sostenido para prolongar el servicio el mayor tiempo posible», añade Pereira. De esta forma la Policía Municipal sigue patrullando, se ocupa de los accidentes que aún se producen, de la seguridad ciudadana y sobre todo estos días de labores humanitarias, como facilitar la llegada de medicamentos a personas aisladas que no deben salir de casa o ayudarles en trámites bancarios como retirar por ellos dinero de los cajeros. Y también, claro, denunciar a quienes se saltan el aislamiento sin motivo justificado o incluso efectuar alguna detención. Como ha ocurrido en otros lugares, también en Ponferrada ha habido algún ‘paseante’ que ha amenazado con escupir a los agentes si no le dejaban caminar.

La Policía Local se divide en cinco células para evitar los contagios