domingo 9/8/20
La hora de la explicaciones

El primer ministro italiano responderá ante la justicia

Explicará por qué no estableció antes una cuarentena en dos municipios de Bérgamo
Bérgamo se convirtió en el epicentro de la pandemia. STEFANO CAVICCHI
Bérgamo se convirtió en el epicentro de la pandemia. STEFANO CAVICCHI

En Nembro y Alzano Lombardo, dos municipios de Bérgamo, todo estaba preparado el 5 de marzo para establecer una ‘zona roja’ similar a la de otras 10 localidades de Lombardía, en el norte de Italia. Cientos de policías, carabinieri y soldados se habían desplegado para evitar que nadie saliera o entrara de estos pueblos en los que la pandemia del coronavirus hacía estragos. Sólo faltaba la orden para poner en cuarentena a sus 25.000 vecinos, pero éstos continuaron moviéndose libremente hasta que, el 9 marzo, entró en vigor el cerrojazo en todo Lombardía y en 14 provincias del norte. Al primer ministro, Giuseppe Conte, le va a tocar rendir cuentas este viernes ante la justicia por el retraso con que se establecieron las restricciones en Nembro y Alzano Lombardo a pesar de las advertencias de los médicos de que el hospital de esta última localidad era un foco de contagios. Los familiares de las víctimas creen que aquellos días perdidos fueron determinantes para que la provincia de Bérgamo se convirtiera en el epicentro de la pandemia en Italia. Por eso presentaron una denuncia colectiva el pasado miércoles ante la Justicia, que ya había abierto una investigación, por lo que ha interrogado al presidente regional lombardo, Attilio Fontana, que le echó la culpa a Conte de no establecer antes una ‘zona roja’ en Nembro y Alzano Lombardo.

«No estoy para nada preocupado», comentó el primer ministro al anunciar su declaración ante la Fiscalía. Días atrás ya le había rebatido a Fontana en el Parlamento que la región de Lombardía tenía competencias para dictar un cerrojazo. Los fiscales de Bérgamo también han interrogado a Silvio Brusaferro, presidente del Instituto Superior de la Sanidad y asesor del Ejecutivo, y tienen previsto hacer lo propio con los ministros de Sanidad, Roberto Speranza, y la de Interior, Luciana Lamorgese. Ya tomaron declaración al consejero de Sanidad lombardo, Giulio Gallera, que al inicio rechazó fijar una ‘zona roja’ por tener «fuertes dudas» de su utilidad.

Luca Fusco, presidente de la asociación de familiares de víctimas: «Nosotros denunciaremos», consideró que hay una responsabilidad política en lo ocurrido.

El primer ministro italiano responderá ante la justicia