domingo 24/10/21
Provincia

Los pueblos piden a los emigrantes y forasteros no salir y hacer la cuarentena

Los alcaldes rurales temen que vengan de las ciudades y contagien a la población más mayor
Raquel y Miguel son de Pobladura pero viven en Madrid. DL

A pesar de que es una imagen que hasta ahora se venía atribuyendo a las consecuencias de la acuciante despoblación que amenaza a las zonas rurales, el estado de alarma dictado en todo el territorio nacional ha dejado a los pueblos de León más vacios que nunca, salvo en algunos casos. Cuando el pasado viernes se empezaron a conocer algunas de las primeras medidas por las que se suspendían las clases y se recomendaba quedarse en casa, muchos de los que se denomina forasteros decidieron aprovechar esta inusual circunstancia para viajar a sus lugares orígenes, desoyendo así las recomendaciones desaconsejan abandonar las ciudades de residencia.

No podemos propagar el virus por las zonas rurales donde el 90% de la población son personas mayores

No es el caso de Raquel Fernández y Miguel Otero, una joven pareja de Pobladura de Pelayo García, maestra de Infantil y contable financiero, que por motivos laborales viven en Madrid desde el pasado mes de octubre, pero que no han perdido su conexión con el pueblo viniendo cada dos o tres fines de semana a ver sus padres, abuelos y amigos. Pero la situación del coronavirus en la capital de España les ha trastocado todos los planes, y antes de que se decretara el estado de alerta decidieron «por responsabilidad» no salir de Madrid hasta que no pase esta crisis. Ven positivas todas las medidas que se han ido tomando en los últimos días (parques precintados, desinfección del transporte, cierre de lugares de ocio y deporte, bares…) «porque tras el primer día de cierre de los centros educativos (el 11 de marzo) pude observar como muchos niños estaban en el parque con sus abuelos, las terrazas de los bares llenas y cómo muchas personas habían decidido volverse a su casa o, incluso, tomarse unas pequeñas vacaciones. ‘Total, se puede trabajar desde cualquier parte’, pude escuchar. Algo que para mí es totalmente imprudente. Tenemos que quedarnos en casa. Debemos pensar en el bien colectivo y no sólo en el individual. Tenemos una responsabilidad social. Por ello, desde el primer momento nosotros decidimos quedarnos en Madrid», afirma Raquel. «No podemos propagar el virus por otras comunidades, otras zonas rurales donde el 90% de la población son personas mayores consideradas como población vulnerable», añaden. «Debemos tener una conducta responsable para evitar colapsar el sistema sanitario». Finalmente resaltan que «son momentos duros que si actuamos correctamente terminarán pronto y volveremos a nuestra vida normal, donde podremos abrazar a nuestros padres y abuelos, tomarnos unas cañas y hacer esas cenas tan ricas con los amigos».

Ir a los pueblos es una irresponsabilidad porque a muchos de ellos todavía no ha llegado el virus

Por su parte, el alcalde de Villablino, Mario Rivas señaló que desplazarse a los pueblos desde las ciudades «es una falta de responsabilidad y de insolidaridad» teniendo en cuenta que hay en muchas zonas rurales que todavía no ha llegado este virus. Por ello Rivas pide especialmente a las personas que han estado en ciudades o sitios de contagio, que cumplan la cuarentena de forma rigurosa para poder atajar este problema. En este sentido, el regidor babiano de San Emiliano, Basilio Barriada aconsejaba a los ciudadanos a seguir las recomendaciones de las autoridades «y por el bien de nuestras personas mayores que no vayan a los pueblos». Más tajante mostró el pedáneo de Caboalles de Arriba, Jesús Rodriguez, quien afirmó que es una «irresponsabilidad» y además se pregunta «cómo se sentirían los de las ciudades sin fuera al revés», destacando que la mayor parte de la población de los pueblos es mayor y se debe intentar no contagiarlos.

«Hay gente en las ciudades que no quiere venir a los pueblos por un acto de responsabilidad», tal y como señala la lacianiega María Luisa Riesgo, que actualmente vive en Valladolid. «Llevo semanas pensando en ir, pero no se puede». Es una decisión muy pensada ya que tiene a su madre en Laciana. «Hablamos todos los días, pero ahora no es el momento de visitas». Los alcaldes de la montaña oriental de Cistierna, Maraña, Prado de la Guzpeña o Almanza han sacado bandos en los que instan a los vecinos no residentes a que no se trasladen a los pueblos a su segunda residencia o en caso contrario que permanezcan al menso 15 día de cuarentena en sus viviendas.


Maria Luisa, lacianiega residente en Valladolid. DL

La alarma se produjo el viernes por la tarde cuando los supermercados de Cistierna empezaron a tener falta de algunos productos. Además la afluencia de gente de otras comunidades era muy elevada, parecido a los periodos de vacaciones. Esta situación en los supermercados se ha producido a los largo de todo el fin de semana.

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