domingo 13/6/21

Recuerdo, pero también futuro

Las autoridades pusieron el acento en la «memoria» y la «historia» que narra el museo, pero sus piezas son para muchos paisanos nuestros pura cotidianeidad, actual o cercana
Dos expertos artesanos del pueblo maragato y tejedor de Val de San Lorenzo manejan el telar expuesto
Un detalle muy representativo de la diferente manera en la que se entiende el concepto de «tradicional» o «etnográfico» en las sociedades actuales se puso de manifiesto en la jornada de ayer. Mientras las autoridades hablaban de la imagen de nuestro «pasado» y de nuestra «historia» que constituye el museo, sin desdeñar, claro está, su papel dinamizador para la zona a nivel turístico y económico; las gentes riberiegas observaban, entre curiosos y socarrones, los bieldos, las talegas, los arados, los carros, las cuernas, las mullidas, los sobeos y los gadaños que fueron pura cotidianeidad no sólo hace muy pocos años, sino, en algunos casos, pura actualidad, como ejemplificaron los artesanos textiles que hicieron funcionar el telar maragato ante la mirada de Isabel Carrasco. En su discurso, la presidenta de la Diputación argumentó que el patrimonio etnográfico leonés «es uno de los más ricos y variados de España, tal y como decía Julio Caro Baroja». Así pues, «pretendemos que el Museo Etnográfico sea un lugar de encuentro de los leoneses -continuó-, un vínculo con su pasado desde la perspectiva de convertirlo en el vehículo más adecuado para adentrarnos en el prometedor futuro que sin duda nos espera». «Promoveremos, por ello, que todos los leoneses, niños, jóvenes y mayores, bien a través de colegios, de colectivos sociales, o bien a título individual, recorran las 26 salas temáticas que lo conforman como parte de su formación y del conocimiento de la identidad leonesa», reflexionó. «Queremos crear un museo dinámico, un lugar de estudio y análisis de nuestro pasado, de nuestras tradiciones, en el que podamos también impulsar la investigación sobre las raíces de la provincia de León. Queremos que el museo sea un enclave activo. Hoy, exponemos la huella de León. Nuestra memoria, aquellos modos de vida de nuestros antepasados que han forjado el actual carácter y forma de ser del leonés. En definitiva, mostramos desde la etnología la evolución histórica y cultural de nuestra sociedad, aquello que hace singular y única la identidad leonesa. Contribuimos así a valorar, conservar, investigar y difundir nuestro patrimonio heredado gracias a la permanencia de las costumbres de los pueblos y comarcas de León», concluyó. Llares, aluches, hórreos, teitos, palomares, chiflas, tamborines... recuerdo y presencia de la existencia de un pueblo.

Recuerdo, pero también futuro
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