jueves. 26.01.2023
Almacenadas entre Santa María y Valdefuentes del Páramo, se pudren a la intemperie desde hace casi seis años

El soterramiento de 330.000 toneladas de basuras vuelve a quedar sin fecha

Los pueblos callan y cobran millones por mantenerlas indefinidamente
Lagunas contaminadas frente al basurero de Santa María y Valdefuentes del Páramo
«Enterrar los residuos provinciales de atrás tiene un coste de 11 millones de euros sobre el mismo terreno donde están ahora» SECUNDINO PRIETO , gerente de GERSUL El futuro de las 330.000 toneladas de residuos urbanos procedentes de toda la provincia que desde hace seis años se almacenan entre Santa María del Páramo y Valdefuentes, el Ferral del Bernesga y Trobajo del Cerecedo, estos últimos en las proximidades de Leon capital, precisará de una nueva prórroga para quedar resuelto. El CTR o centro de tratamiento de residuos ubicado en San Román de la Vega, al lado de Astorga, no puede albergarlos porque ocuparían la mitad de su vaso y reducirían otro tanto su vida útil. La Diputación, a través de su empresa filial Gersul, se había comprometido a enterrarlos en Santa María del Páramo a modo de borrón y cuenta nueva, de eso hace ya más de un año, pero la Junta no ha dado aún el visto bueno al proyecto medioambiental, que, por lo demás, se presenta como muy conflictivo. Según el diputado provincial de Medio Ambiente, Cipriano Elías Martínez, el enterramiento de las basuras se encuentra otra vez parado, aunque se prometió resulver el problema hace año y medio. Existe ya un proyecto teórico sobre el que ejecutar las obras, encargado a una empresa de ingeniería y que tiene sobre el papel una solución relativamente facil en tres fases. Según el gerente de Gersul (Gestión de Residuos Sólidos Urbarnos de León), Secundino Prieto, el proyecto tendría tres fases: primera, prensar las balas de basura, ya fermentadas y desecadas de tantos años a la intemperie y excavar para ellas un hueco de cuatro metros de profundidad en el suelo, que ocuparía 113.000 metros cuadrados, aproximadamente los mismos que las albergan ahora al aire libre; segunda impermeabilizar el fondo con medio metro de arcilla y un plástico de polietileno de dos milímetros de espesor para evitar filtraciones de agua; y, tercera, enterrarlos con idénticas capas de tierra y envoltorios plastifinados, tras lo cual unicamente queda trabajar en lo que los técnicos llaman «integración paisajística del terreno», que se limita a plantar encima unos pocos árboles y, en el mejor de los casos habilitarlo como zona de recreo. Con tanta basura abajo el terreno resultante carece de utilidad alguna, ni agrícola ni como suporte para zonas industriales o urbanas, así que sólo sirve como paisaje más o menos amable para cuadrar con el entorno. 11 millones de euros El proyecto tiene, incluso, concretado su coste en 11 millones de euros, algo menos de 2.000 millones de las desaparecidas pesetas, y técnicamente podría ejecutarse en apenas un año, pero su principal problema es el lastre político y burocrático: a sólo cuatro meses de las elecciones autonómicas y municipales la Junta no ha elaborado, ni tiene intención de hacerlo por el momento, los informes de impacto medioambiental, imprescindibles para que, a su vez, el Ayuntamiento de Santa María del Páramo dé la licencia de obras. Según el alcalde de esta localidad, Miguel Angel del Ejido, «sólo faltan los permisos medioambientales, porque lo demás sería cuestión de días o, como mucho, de semanas». El Ayuntamiento, mientras tanto, no se queja del impacto ambiental de las basuras o, si lo hace, es con la boca pequeña. Cuando al anterior alcalde Ramón Ferreró aceptó instalarlas allí ocupaban 50.000 metros cuadrados a cambio de cuatro millones de las viejas pesetas al mes, superficie y dinero que, como mínimo, se han triplicado. Lo mismo que Santa María del Páramo en la vecina localidad de Valdefuentes también cobraban hasta hace poco un millón de pesetas al mes por soportar la proximidad de las basuras, pero los pagos se cortaron a mediados del pasado año. El empantanamiento del proyecto se ha complicado en diciembre con un contencioso-administrativo de Valdefuentes que reclama ahora la retirada total de las basuras, el cobro de las cantidades pendientes y la ilegalidad de cualquier proyecto para enterrarlas, por considerar que les causaría muy serios problemas ecológicos en las aguas subterráneas y en las pocas fluviales que derivan de la zona, reyertas vecinales y políticas aparte. SEIS AÑOS DE BASURA URBANA A LA INTEMPERIE Campo toneladas al aire libre en descampados entre León, Santa María y Valdefuentes

El soterramiento de 330.000 toneladas de basuras vuelve a quedar sin fecha
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