martes 20/10/20
Desescalada prudente en el valle

El temor de muchos negocios a abrir sus puertas marca el cambio en Laciana

El cine o las autoescuelas seguirán cerradas por el momento al público hasta nuevo aviso
Los lacianiegos amantes del séptimo arte tendrán que seguir esperando. V. ARAUJO

A pesar de que, a partir de hoy, Laciana entra en fase 2, y ya se puede disfrutar de más servicios, en la comarca hay industriales que han decidido no dar el paso al frente. Entre los principales motivos, se encuentran el económico y la seguridad.

La gerente de El Cine de Villablino, Verónica Moreno, ha decidido no abrir sus puertas al público, ya que «los números no salen con sólo un 30 por ciento de ocupación». Otro de los motivos que apunta esta lacianiega, es la paralización de todas las distribuidoras para los estrenos. «No tenemos una programación nueva y no quiero ofrecer a nuestros clientes películas antiguas», señala, aunque tiene claro que «sólo abriré cuando me permitan el 50 por ciento del aforo y tenga una cartelería que ofrecer». Si bien, Verónica Moreno explica que en el Boletín Oficial del Estado no se reflejan las medidas higiénicas que tienen que llevar a cabo «y lo necesitamos saber por nuestra seguridad y por la de nuestros clientes». Un acto de responsabilidad para el único cine que cuenta la comarca.

Sin mercado semanal
Villablino por el momento no contará con el mercado que se celebraba todos los viernes

En este sentido, también ha hablado el propietario del Restaurante Asador Marga en Villablino, David Martínez, quien junto a sus otros dos hermanos, Eva y Carlos han decidido no abrir las puertas de su negocio. Por una parte se encuentra el factor económico y por otro lado, ya que creen que «ahora todavía no es el momento», a pesar de que ya tienen todas las medidas higiénico sanitarias establecidas para empezar a trabajar, según destaca Martínez. Sin embargo, tienen claro que esta situación «no se trata de una carrera, sino de la estructura del local y de los servicios que ofertan a su clientela». Además, quieren conjugar su trabajo en mesa con barra, y actualmente esto no está permitido. «Nuestra idea es atender a todos los clientes al mismo tiempo y para ello necesitamos avanzar un poco más», indica.

Respecto a las autoescuelas, el director del centro de formación y autoescuela Triángulo de la capital lacianiega, Manolo González, tampoco van a poder atender a sus alumnos, puesto que recorda que «dependemos de Tráfico de León y ellos están en fase 1». Tanto es así que las autoescuelas de la provincia han llegado a un acuerdo que pasa por no abrir ninguna hasta el día 8, como mínimo.

Por otra parte, el alcalde de Villablino, Mario Rivas, ha manifestado que probablemente la Biblioteca municipal abrirá sus puertas en estos días, «al menos para el préstamo de libros». Para el mercadillo semanal que acogía la capital lacianiega los viernes todavía habrá que esperar. «No vamos a precipitarnos, vamos a ir viendo como va todo», añade.

Una nueva fase en la que entra Laciana, pero donde los industriales no quieren relajarse y ver que el esfuerzo de todo este tiempo no sea truncado por precipitarse a la apertura de sus locales.

El temor de muchos negocios a abrir sus puertas marca el cambio en Laciana