domingo 17/10/21

TESTIGO A DIARIO, PROTAGONISTA Y SUPERVIVIENTE DE SU ÉPOCA

En 115 años, el Diario de León no sólo contó la historia de su tiempo. También la vivió. En 1917, tuvo que hacer frente a una de las periódicas crisis del papel y el racionamiento de la tirada, que se suspendió intermitente entre abril de 1919 y 1921 porque la Sociedad de Tipógrafos reclamó un aumento salarial del 50% para los que ganaban seis pesetas diarias y del 60% para los que percibían menos. Las huelgas de 1931 dejaron al periódico sin su cita diaria con los lectores, como ocurrió también en la Guerra Civil.

La contienda trajo el relevo de Filemón de la Cuesta por González de Lama en la dirección, una era convulsa de la que el Diario de León logró sobrevivir a duras penas pues fue asaltado por el Frente Popular y le fueron requisados todos sus medios para fines militares. Después, José Luis Pérez Herrero tomó los mandos del periódico, regresó de nuevo González de Lama a la dirección, los nuevos tiempos trajeron a Alfredo Marcos Oteruelo y a Javier Olave, que introdujeron cambios esenciales en el rotativo con la entrada en el capital social de un nuevo socio, Sarpe, que dejó en minoría por primera vez al Obispado, se incorporó la revolución técnica del offset ya en la sede de la calle Pablo Flórez, el segundo periódico de todo el país que usaba esa tecnología para imprimir en sustitución de la tipografía, y se enfrenta a la dura competencia de la llamada Prensa del Movimiento, auspiciada por el dictador Franco bajo el más sutil epígrafe de Medios de Comunicación Social del Estado que en León se editaba bajo la cabecera de Proa que, tras perder en los tribunales el derecho a usar ese nombre, pasó a llamarse La Hora Leonesa, y que recibía el generoso impulso económico de los Presupuestos Generales del Estado franquista. Fueron años de grandes penurias económicas y una lucha titánica por la supervivencia y la independencia periodística. En 1984, con la democracia, el Estado vende la prensa de la época franquista y el Diario de León compra en pública subasta por 130 millones de pesetas la cabecera, las instalaciones y los medios de su competidor y se traslada a su sede de la calle Lucas de Tuy. El Consejo de Administración, presidido por Servando Torío, un empresario hecho a sí mismo en el lucrativo negocio de la construcción, nombra en 1985 director a Francisco Martínez Carrión y el Diario cambia su formato tabloide por uno asabanado. En 1989 la familia Vázquez, propietaria de Piva, compra el periódico y lo revoluciona. En 1991 se traslada a la sede del polígono de Trobajo del Camino, donde Antonio Vázquez Cardeñosa lleva a cabo uno de los mayores procesos de modernización de la historia con la compra de una moderna rotativa y un innovador por aquel entonces sistema de edición. En 1997, el Grupo Voz, presidido por Santiago Rey-Fernández Latorre se hace con la mayoría del accionario. Fernando Aller asume la dirección.

En 2007, el empresario José Luis Ulibarri adquiere la mayoría accionarial, el Diario entra en uno de los grupos mediáticos más importantes de la autonomía y Pablo Lago se convierte en director. En el cargo le sustituye, en mayo de 2013, Joaquín S. Torné, que conduce al Diario de León a sus 115 años de historia.

TESTIGO A DIARIO, PROTAGONISTA Y SUPERVIVIENTE DE SU ÉPOCA