viernes 10.07.2020

Tomás, la historia de todos, el León Antiguo, el de siempre

Tomás con un ejemplar del periódico a la entrada del León
Antiguo, un referente en la vida social de la ciudad.
MARCIANO PÉREZ
Tomás con un ejemplar del periódico a la entrada del León Antiguo, un referente en la vida social de la ciudad. MARCIANO PÉREZ
No sería la misma si no fuera por Tomás. ¿Que quién es Tomás? No creo que ninguno de vosotros me lo preguntéis, pero para los que viven a espaldas de la historia pequeña de la ciudad, Tomás es León, el León Antiguo, que es tanto como decir el León de siempre. Historia menuda, pero para todos los que hemos crecido con él, el León Antiguo y Tomás son una de las postales que capturan parte del relato de nuestra vida. El museo de las escenas de nuestra juventud, el último que queda, cumplió 32 años la semana pasada. Abrió sus puertas en la primavera de 1988 mientras nosotros aguardábamos la llegada de la nuestra. ¿Os acordáis? Puede que por eso sea uno de los pocos lugares al que seguimos yendo para reconocernos en un León que ya no se parece al nuestro. Hace diez años, en el León de Tomás, lo que estaba a punto de convertirse en la llegada de un cálido otoño se transformó en la prolongación del verano. Allí estaban los del León de siempre: Gonzalo, Jorge, José Luis y Víctor y nosotras, todavía, éramos todas. Sin Tomás yo sería mucho más breve

Tomás, la historia de todos, el León Antiguo, el de siempre