jueves. 08.12.2022
libro
'Pequeño gran hombre', de Thomas Berger

E l viejo Jack Crabb sobrevivió a la Batalla de Little Big Horn y a la masacre del Séptimo de Caballería. Conoció al general Custer, claro, y fue amigo del Wild Bill Hickock, el legendario pistolero que murió tiroteado por la espalda mientras echaba una mano de cartas en Deadwood.

El viejo Jack Crabb también trató a Calamity Jane y al famoso sheriff Wyatt Hearp, el de los disparos en el OK Corral. Fue explorador del ejército, vivió con los indios parte de su infancia tras el asesinato de su familia. Se ganó la vida como tahúr, buscador de oro y cazador de búfalos, recorrió la ruta de Chilshoom con el ganado. Y hasta hubo un tiempo en que guerreó junto a los cheyennes que le habían adoptado y se codeó con hombres del carisma de Caballo Loco y Toro Sentado.

En el otoño de 1952, ingresado en una residencia de ancianos, le escribió esto a un escritor interesado en la Última Batalla de Custer, el de la melena rubia, el de las duras posaderas: «Aquí me tienen prisionero. Tengo ciento once años y si tuviera un Colt saldría de aquí a tiros, pero no lo tengo. Como es usted escritor, le venderé mi historia por 50.000 dólares». Así comienza Pequeño Gran Hombre (1964), la divertida novela de Thomas Berger que Arthur Penn llevaría a la pantalla con Dustin Hoffman de protagonista, y donde el autor de Cincinnati logra mezclar con acierto la sátira y el humor negro, la nostalgia y el eco de las leyendas del Viejo Oeste. Editada en castellano por Valdemar en 2004, Pequeño Gran Hombre se adelantó al éxito de la colección dirigida por Alfredo Lara que hoy acerca al lector español las mejores novelas ambientadas en las praderas, los bosques y las montañas de la Última Frontera.

La última batalla de Custer