sábado 19/9/20
Encerrados

Los vecinos coinciden en que "se veía venir" y lo achacan a botellones

Las medidas de contención adoptadas por la Junta de Castilla y León en el municipio burgalés de Aranda de Duero, con restricción a la libre entrada y salida de personas tras la propagación del virus, ha sido acogida con resignación por los vecinos y veraneantes, quienes coinciden en que "¡se veía venir!", tanto por la proliferación de botellones como por la falta de concienciación de muchos a la hora de adoptar medidas de seguridad.

Las dos semanas de confinamiento decretadas por la Administración regional rigen ya en este municipio al que, sin embargo, se han trasladado muchos vecinos de localidades próximas para realizar sus compras diarias.

Entre ellas, Marimar ha acudido esta mañana a Aranda para realizar gestiones bancarias y de Correos relacionadas con su empresa, situada en una localidad próxima, y, en declaraciones a Europa Press, se ha tomado las medidas con cierta tranquilidad, dentro de ese espíritu de "intentar entre todos poner un granito de arena para salir de la situación".

Algo más molesto se mostraba otro vecino por un confinamiento que se suma al padecido en los últimos cuatro meses. "¡Pues como va a caer la noticia, pues mal, y todo ello por cuatro gamberros que se dedican a hacer botellones!", mientras que Leonor Colorado es también de los que piensan que si ahora están así es "porque la gente hace lo que le da la real gana. Es triste, pero a ver si en estos quince días se consigue algo, y que se tenga muy en cuenta el tema de los botellones", advertencia que, como así confiesa, realiza continuamente a su nieto de 21 años.

Haciendo causa común con los anteriores, Manuel Contreras Arribas, se ha mostrado muy crítico con la falta de concienciación de muchos ante la grave situación generada por el Covid-19, sobre todo por aquellos para quienes no parece regir la obligatoriedad del uso de las mascarillas.

Los vecinos coinciden en que "se veía venir" y lo achacan a botellones