miércoles 15.07.2020

El Nápoles, suculenta memoria italiana de San Claudio

El Nápoles de Cristina Juan y Jorge Fernández ha seguido la tradición ‘vermutera’ del barrio de San Claudio, pero ha incorporado la mejor gastronomía leonesa en forma de tapas con una sección en forma de raciones y más platos de carne. RAMIRO
El Nápoles de Cristina Juan y Jorge Fernández ha seguido la tradición ‘vermutera’ del barrio de San Claudio, pero ha incorporado la mejor gastronomía leonesa en forma de tapas con una sección en forma de raciones y más platos de carne. RAMIRO
Cuando era domingo por la mañana, los niños del barrio de San Claudio ‘íbamos a Italia’ a tomar el vermú. Nos llevaban nuestros padres. Pero no lo sabíamos. Como ese nombre extraoficial de Barrio Italiano, que nunca ha cuajado pero nunca se ha ido. Los bares de entonces eran peligrosos como dios manda: se bebía, se fumaba, se hablaba y se leía el periódico a conciencia. En los bares se confirman y desmienten las noticias que se leen en los periódicos. Como en el Nápoles de Comandante Zorita. Donde Jorge Fernández y Cristina Juan, desde hace 19 años cogieron el testigo de décadas pasadas. El Florencia, el Italia, el Venecia, La Capuchina, el Corleone, el Milán... Y los libros de Johnny en la Pisa. En los 70, el Nápoles era un escaparate progre universitario. Echaba humo de Transición, café y cigarrillos. Ahora es transversal. Y cuando pides una caña, te recitan un poema irresistible en forma de pregunta: «¿Oreja guisada, hígado, cecina, paella, patatas fritas...?». Y te dan ganas de decirle: «Para... Pero sigue». Y el Diario de León ahí replicando: «Léeme mucho».

El Nápoles, suculenta memoria italiana de San Claudio