sábado 26/9/20

La Santa Sed, templo de paisaje y paisanaje en medio del Camino

Gustavo Antón posa con el periódico en la fachada del  bar, en la plaza del Grano, donde lleva 19 años alimentando el terraceo junto a su esposa, Rocío. A la izquierda de su negocio, las Carbajalas; de frente, la iglesia del Merdado. Y ‘dogfriendly’. FERNANDO OTERO
Gustavo Antón posa con el periódico en la fachada del bar, en la plaza del Grano, donde lleva 19 años alimentando el terraceo junto a su esposa, Rocío. A la izquierda de su negocio, las Carbajalas; de frente, la iglesia del Merdado. Y ‘dogfriendly’. FERNANDO OTERO

Es complicado ir de cañas con un brasileño de carácter finlandés y un perro que huye de las despedidas de soltero.

Pero hay un pequeño templo, ahí frente a la fuente del Grano en la que se mojan los pies los peregrinos, donde Gustavo y Rocío dan refugio a un combinado paisanaje humano donde los perros también son bienvenidos. La Santa Sed, un pequeño bar que lleva 19 años alimentando el terraceo bajo la espadaña de las Carbajalas y la de la iglesia del Mercado, es como entrar en una caja de madera. A la derecha, un enganche en la pared con diversas revistas, pero solo un periódico: el Diario de León; probablemente el legado del bar Xaika regentado por la familia de Rocío y donde el decano de la prensa leonesa no ha faltado en las últimas décadas. Ayer mismo la conversación con mascarilla de unos giraba en torno a las vacaciones, otros simplemente observaban si el cielo traería lluvia, con una tapa de queso y un vino en la mesa. El jefe confirma que otro verano más el risueño Ismael orientará el ventilador para que el perro se refresque y sus dueños puedan alargar la penúltima ronda hasta que anochezca (en las Azores).

La Santa Sed, templo de paisaje y paisanaje en medio del Camino