lunes. 03.10.2022
Estación de Bembibre

Abierta al viajero pero sólo para mitigar el frío

Nadie atiende en la estación de Renfe de Bembibre, cerrada a cal y canto desde hace años, aunque aún se puede entrar a la sala de espera
                      Imagen de la estación de Renfe de Bembibre, la semana pasada. L. DE LA MATA
Imagen de la estación de Renfe de Bembibre, la semana pasada. L. DE LA MATA

El barrio de la Estación de Bembibre recibe su nombre precisamente por las instalaciones que creó Renfe con la línea de ferrocarril Madrid-Coruña en las que destaca el propio Edificio de La Estación pero también suma almacenes, muelles, vías complementarias y zonas de carga. En su momento atender los servicios que se ofrecían en la Estación se llegó a contar con un jefe de estación, dos factores de circulación, guardagujas, brigada de vías y obras y hasta una cantina para atención de personal y viajeros ubicada en una parte del bajo del edificio principal, el mismo que albergaba en su planta superior tres viviendas para los empleados.

Eran épocas en las que el cargadero de carbón que aun se puede ver limitando las vías del otro lado de los almacenes, trabajaban a pleno rendimiento al igual que el servicio de paquetería que posteriormente se distribuían por los municipios del Boeza al tiempo que prácticamente el 80% de la gente que viajaba lo hacía en tren.

Los cambios económicos y sociales, la desaparición de la minería y el crecimiento de empresas de paquetería puerta a puerta acabó convirtiendo a la estación de Bembibre, como otras muchas de la comarca, en apenas «un recuerdo». Se cerró el servicio de venta de billetes, se eliminó el personal y el edificio quedó vacío. En 2007, en un intento de darle un impulso a las instalaciones, el ayuntamiento de Bembibre negoció la cesión de uso del edificio y la zona de viviendas fue utilizada como sede de clubes deportivos, un uso que apenas duró cuatro años al pasar a disponer el ayuntamiento de instalaciones propias en el edificio que albergaba el antiguo Museo.

En la actualidad, pese al abandono del edificio y la ausencia de venta de billetes, si se mantiene la mayor parte del tiempo abierta la denominada «sala de espera», pues aún hay trenes que realizan parada en Bembibre, fundamentalmente los de cercanías.

Del cuidado o limpieza de esa zona se ocupan, con revisiones periódicas, el personal de Adif, que cuentan además con la colaboración del servicio de limpieza viaria del Ayuntamiento que cada cierto tiempo revisan la zona, vacían papeleras y otros trabajos de mantenimiento.

Abierta al viajero pero sólo para mitigar el frío
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