lunes 20.01.2020
El alcalde se reúne con la ARMH

Adoquines con los nombres de 11 bercianos víctimas del nazismo

Ponferrada colocará pequeños bloques de cemento con una placa de cobre y dedicará además una calle a Jerónima Blanco y su hijo Fernando
Ramón recibió a la ARMH. A la izquierda, Jerónima Blanco y su hijo, asesinados en 1936.
Ramón recibió a la ARMH. A la izquierda, Jerónima Blanco y su hijo, asesinados en 1936.

Bloques cúbicos de cemento, de diez centímetros, por diez centímetros, por diez centimetros. Y dentro de una placa de bronce insertada los nombres de 11 bercianos que murieron en los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial: Antonio Abella, José Alonso, Rogelio Canedo Yebra, Manuel Crespo, Ceferino García, Elpidio González, Eulogio González, José Mestre, Agustín Ovalle, José Pérez Canedo y Eduardo Samprón. Once hombres que huyeron de Franco tras la derrota de la República para caer en el horror de la Alemania nazi y a los que el Ayuntamiento de Ponferrada recordará con un adoquín personalizado que también incluirá su fecha de nacimiento y la de su deportación o asesinato, junto con el nombre del campo nazi en el fue recluida.

Así lo anunció ayer el equipo de gobierno municipal en una nota de prensa después de que el alcalde, Olegario Ramón, recibiera al vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Marco González, y a la secretaria, María Teresa Rivas y le invitaran a sumarse al proyecto Stolpersteine, una iniciativa que nació en 1997 en la ciudad alemana de Kreuzberg (Berlín) de la mano del artista Günter Demnig para recordar a las víctimas de nazismo y que ya reúne a 1.8000 localidades de 23 países distintos.

jeronima

Jerónima Blanco y su hijo, asesinados en 1936. DL

El encuentro entre Olegario Ramón y los representantes de la ARMH también sirvió para que el alcalde anunciara que el Ayuntamiento colaborará en los actos de vigésimo aniversario de la asociación y dedicará una calle de Ponferrada a la memoria de Jerónima Blanco y su hijo Fernando, asesinados a la puerta de su casa en 1936. Blanco, que se encontraba embarazada, era esposa de un huido tras la sublevación militar y murió en manos de una partida que buscaba a su marido. Ponferrada en Común ya había solicitado sin éxito una calle para ambos.

El Patio de la Higuera del Museo del Bierzo también contará con un monolito o placa para recordar que la antigua cárcel albergó represaliados por el golp de 1936. Ramón mediará además con los dueños de un inmueble en la plaza de Fernando Miranda para que retiren una placa dedicada al comandante Manso y la calle Comandante Zorita pasará a ser Aviador Zorita.

Adoquines con los nombres de 11 bercianos víctimas del nazismo