lunes 23.09.2019
nuevo accidente en un escenario de carreras ilegales

Adrenalina en la avenida de Milán

Adrenalina en la avenida de Milán

La farola sigue en su sitio. Impertérrita. Pero cuando uno se acerca descubre las rozaduras en el metal, el arañazo en el bordillo y las marcas de frenada sobre el asfalto; ochenta metros de rueda quemada.

Es el escenario de un accidente de tráfico. Un siniestro que el sábado, poco antes de las cinco de la tarde y en una hora en la que la solitaria avenida de Milán que enlaza la N-536 con la avenida de Los Escritores en la periferia de Ponferrada apenas tiene tráfico, dejó a dos jóvenes de 19 y 21 años heridos después de que el Citröen Saxo que ocupaban acabara empotrado contra la última farola entre la glorieta del Cylog y la de la Terminal de Mercancías. El conductor del vehículo, que circulaba en sentido hacia el centro urbano, trató de frenar antes de entrar en la rotonda, pero perdió el control del automóvil y terminó chocando con el lateral derecho del vehículo contra la farola.

La farola que sigue en su lugar.

Y el lugar, la larga avenida de Milán —una calle sin viviendas entre La Placa y Cuatrovientos con doble calzada de dos carriles en cada sentido y una línea de postes de luz en centro— es el favorito en Ponferrada de los conductores que se retan a sí mismos, o a otros automovilistas, para probar la aceleración de sus coches entre dos rotondas y los nervios de quienes van al volante y apuran la frenada. Tanto es así que el concejal responsable de Tráfico, Carlos Fernández, contabilizaba ayer más de una decena de intervenciones de la Policía Municipal desde que está al frente del área para atajar las carreras ilegales y acelerones en la zona. Y los dos jóvenes ahora heridos están incluidos.

«Reincidentes»

«Son reincidentes. Dos conocidos de la Policía», explica el edil. «Al final han tenido un accidente». Fernández recalca que, a pesar de la carencia de agentes que sufre la Policía Municipal, la larga recta de la avenida de Los Escritores, donde los vecinos han avisado varias veces a los agentes para alertar de las carreras, y la más solitaria de la avenida de Milán, son lugares especialmente vigilados por las patrullas de la Policía Local. «Pero es verdad que no podemos estar todo el tiempo por falta de agentes. Cuando tengamos más se podrá reforzar el servicio», añade.

El accidente del Saxo obligó a intervenir a los bomberos de Ponferrada para excarcelar al acompañante. «Tenía los pies en su sitio, pero el resto del cuerpo sobre el asiento del conductor, que ya estaba fuera del coche cuando llegamos», contaba ayer uno de los profesionales del parque de Ponferrada. Una UVI móvil y una ambulancia de soporte vital básico trasladó a los dos heridos, V. y J.D.J., al Hospital del Bierzo.

El Saxo azul con el capó rojo quedó destrozado en la medianera. La farola, está dicho, resistió el impacto. Y mientras este periódico se fija en los arañazos del metal, veinticuatro horas después del accidente, un Seat rojo con una antigüedad similar a la del Saxo acelera por el otro carril de la avenida y el tubo de escape deja salir un borbotón de humo negro. Ruge el motor.

Adrenalina en la avenida de Milán