lunes 24/1/22
Movilización

Los afectados por el vertido fecal al Boeza quieren una solución en 15 días

Denuncian que la situación es insostenible por el olor con el aumento de la temperatura
No faltaron pancartas ni camisetas reivindicativas. ANA F. BARREDO

Primero se movilizaron en Villaverde de los Cestos y, ante la falta de acción para dar solución a la rotura de una tubería que conecta con la depuradora y que está provocando el vertido de aguas residuales y fecales de Bembibre y varias localidades de Castropodame al río Boeza, medio centenar de vecinos trasladó ayer la protesta a la plaza Mayor de Bembibre. Allí se plantaron para hacer evidente su malestar cuando ya han pasado siete meses desde la avería.

El Grupo Municipal Popular del Ayuntamiento de Castropodame está detrás de la convocatoria de una manifestación a la que también se sumaron las alcaldesas socialistas de este municipio, Josefa Álvarez, y de Bembibre, Silvia Cao. Ambas afearon al portavoz del PP, Alfonso Pérez, que responsabilice a los equipos de gobierno de un problema que —defendieron— es potestad de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. De hecho, la regidora de la capital del Bierzo Alto aseguró que será su Ayuntamiento el que va a costear la reparación del tubería, aunque para ello —añadió— es preciso esperar a que baje el nivel de agua del río. Pro su parte, el organismo de cuenta se ha comprometido a construir una escollera una vez está resuelta la rotura. Por eso, «el lugar de la protesta no debería ser este, sino frente a la Confederación», consideró Silvia Cao.

Manifestación

Medio centenar de vecinos se concentraron frente al Ayuntamiento de Bembibre

La alcaldesa de Bembibre no solo reprochó al portavoz del PP de Catropodame que le atribuya responsabilidades que no le corresponden, sino que le acusó direcamente de «engañar a sus vecinos». Una acusación frente a la que Alfonso Pérez no se amedrentó en ningún momento. Siguió defendiendo su versión y, lejos de rebajar la tensión generada, le dio a la regidora un plazo de entre una y dos semanas para que se vislumbre una solución real y definitiva a este problema de vertido de aguas fecales, recogida «por escrito». De no ser así —advirtió— volverán a repetir al movilización vecinal frente al Ayuntamiento de Bembibre. «No podemos aguantar así todo el verano», sentenció.

El problema son olores que deprenden los vertidos y que se incrementan con el calor, coincidiendo además con una época, la estival, en la que aumenta el número de vecinos en Villaverde de los Cestos con la llegada de los veraneantes. El portavoz del PP dibujó una situación ya límite e insoportable. «Alguna gente del pueblo va a tener que abandonar su casa, aseveró.

Los afectados por el vertido fecal al Boeza quieren una solución en 15 días