viernes. 01.07.2022

Si no hay dinero, es preciso sacarlo de algún lado. Esto es lo que ha pensado el nuevo equipo de gobierno cacabelense. Así, el alcalde, Adolfo Canedo, asegura que el Ayuntamiento se ahorrará en el 2012 casi 1,5 millones de euros tirando de tijera. La cuantía más importante procederá del recorte en la plantilla. Una treintena de plazas de personal eventual quedarán vacías, de tal modo que las arcas municipales se ahorrarán más de 700.000 euros anuales en sus nóminas. Según especificó Canedo, se suprimirán las plazas de tres monitores de las escuelas deportivas, cuatro profesores de música, siete empleados de la limpieza, tres empleados de jardines y otros tres de obras, seis técnicos y cuatro administrativos. En la misma partida van incluidos los 47.000 euros que —añadió— se ahorrarán en gastos propios del equipo de gobierno y hay que sumar también los 41.000 que se obtendrán con la reducción al mínimo posible de las horas extraordinarias, las dietas y los complementos del convenio.

Pero el recorte no afecta únicamente a la plantilla municipal. Otros servicios tendrán que apretarse el cinturón para hacer posible el plan de saneamiento de unas arcas municipales demasiado castigadas. Así, se ahorrarán 22.000 euros anuales con el plan de ahorro energético —una de cada dos luminarias permanecerá apagada— y otros 36.000 euros con la realización de una auditoría energética. En la factura telefónica —tanto de dispositivos fijos como móviles— el ahorro será de más de 12.000 euros y otros 10.000 euros procederán de la negociación de los precios en la compra de material de oficina y productos de limpieza.

Un año sin inversiones costeadas por las arcas municipales arrojará otros 280.000 euros y si la Junta de Castilla y León da el visto bueno a la operación de crédito a largo plazo —a pagar entre 25 y 30 años—, el Ayuntamiento tendrá que pagar 360.000 euros menos de intereses al año. «Entendemos que es un trabajo riguroso que nos compromete con los ciudadanos y con las instituciones. Pero nos comprometemos a una liquidación trimestral donde se pueda fiscalizar el cumplimiento de nuestras obligaciones», aseguró Adolfo Canedo.

Un ahorro de casi 1,5 millones con el recorte de plantilla y gastos