lunes 01.06.2020

El alcalde precintó ayer el lavadero de Fabero, pero Uminsa sigue trabajando

La empresa presenta un recurso municipal contra la paralización de la actividad por entender que cuenta con las preceptivas licencias industriales
El alcalde precintó ayer el lavadero de Fabero, pero Uminsa sigue trabajando

La previsión administrativa se cumplió al milímetro. El Ayuntamiento de Fabero, a través de su secretario, con la ayuda de la Policía municipal y la protección de la Guardia Civil, precintó ayer las puertas del lavadero de carbón del grupo Alicia, perteneciente a Uminsa, la empresa del industrial minero Victorino Alonso. Con ello se hizo efectivo el decreto del alcalde socialista Demetrio Alfonso Canedo para paralizar la actividad en la planta minera por no disponer de la preceptiva licencia medioambiental. Sin embargo, debido a las circunstancias especiales de las instalaciones, el laboreo minero no se detuvo.

Unos minutos después de las once de la mañana los dos funcionarios municipales, bajo la atenta mirada de dos representantes de la dirección de la empresa Uminsa y de varios de los trabajadores del lavadero, pegaron en las puertas de acceso los carteles del decreto municipal de paralización, y precintaron el acceso.

Cuando los funcionarios municipales abandonaron las instalaciones mineras, los representantes de la empresa manifestaron a los periodistas no estar de acuerdo con el precinto y adelantaron que la misma podría acarrear la paralización de toda la actividad minera en la zona. «La paralización del lavadero supone la paralización de toda la actividad minera en Fabero», puntualizó el abogado de la empresa, José Manuel Álvarez Corral, aludiendo a los 200 empleos que se hallarían en el aire. También lamentó que se hiciera efectivo el cierre sin haber tenido en cuenta que la instalación dispone de las oportunas licencias de Industria. El letrado indicó que la empresa ya presentó en el Ayuntamiento una instancia con el recurso contra el cierre del lavadero.

Álvarez Corral aludió a lo que considera parte del trasfondo de lo sucedido y también dejó caer una advertencia: «Las circunstancias derivadas de los problemas que pueda tener el portavoz de IU con el alcalde no benefician para nada la posibilidad de inversión por parte de la empresa en la zona».

El precinto de ayer de lavadero ya se repitió el 22 de noviembre de 1994.

El alcalde precintó ayer el lavadero de Fabero, pero Uminsa sigue trabajando