miércoles. 07.12.2022
SE ALEGRA uno de que este año los responsables de «Mi retina me engaña», además de continuar con el Festival de Cine de Ponferrada, ya en su cuarta edición, hayan pensado en Manuel Alexandre como invitado de honor. De entre los actores españoles de siempre me parece que es un icono, una leyenda viva, por fortuna, que uno lleva en el alma, sobre todo después de verlo en «El año de las luces», de Fernando Trueba, película que me dejó impresionado en su día, entre otras razones por su interpretación en el papel de conserje de preventorio, librepensador apasionado y buen conocedor de la cultura francesa. «Ayer paseando por París, hoy desterrado en este yermo», dice su personaje. Alguna vez lo he visto en el café Gijón de Madrid. Y Chinín Burmann, gran director artístico que impartió clases en la Escuela de cine de Ponferrada, me dijo que son muy amigos, él y el actor, y que les gusta ir al Gijón a charlar, a pasar el tiempo, a hablar de literatura, que es por otra parte una de las aficiones del veterano y extraordinario actor madrileño. Suelen colocarse en una mesa, que mira al Paseo de Recoletos, casi todos los días de la semana, salvo cuando tienen algún compromiso ineludible. Al actor le entusiasman las tertulias y ver a sus conocidos, y el Gijón es un buen lugar de encuentro. En alguna entrevista leí que a Alexandre no le gusta viajar, ni salir de Madrid, salvo cuando era pequeño, que veraneaba en el pueblo de sus padres. Le da miedo viajar en avión. La verdad es que, tal como se nos avecinan los tiempos, lo mejor es quedarse en casa, al amor del hogar, y dejarse de andar tumbos de un lado a otro, en busca de trastornos varios. Alexandre se confiesa un hombre cómodo, que siempre le ha pedido bienestar a la vida, y reconoce que el cine tiene muchos inconvenientes porque le hace a uno pasar frío, y también resulta mareante, porque te llevan y te traen de un lado para otro, asegura él. Sin embargo, y a pesar de las incomodidades que le procura el cine a un actor, ha hecho cerca de trescientas películas. Actor fetiche en varias películas de Berlanga -quién no recuerda Plácido, El Verdugo, Calabuch o París Tombuctú-, y algunas otras de Fernán Gómez, así como en Cómicos, Muerte de un ciclista y Calle Mayor de Bardem. En realidad, ha trabajado con los grandes directores españoles: Camus, Gutiérrez Aragón, Cuerda y Trueba. Que Donís y Morán, como responsables del Festival, hayan pensado en este artista, nos parece no sólo un acierto sino algo emocionante. Disfrutémoslo.

Alexandre
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