lunes 26/7/21
Concurso de relatos

Una argentina de Villafranca que sueña con escribir

Una alumna del IES Padre Sarmiento gana la fase autonómica del concurso de relatos cortos de Coca-Cola y representará a Castilla y León en Madrid
Luna Aime Anell, ayer en el jardín de La Alameda de Villafranca del Bierzo. L. DE LA MATA

Los padres de Luna Aime Anell se enamoraron de Villafranca del Bierzo cuando hicieron el Camino de Santiago y ello les cambió la vida. Tanto que dejaron La Plata (Argentina) y, tras pasar por Madrid, la familia se instaló a orillas del río Burbia. Dos años después y superado el difícil período de adaptación para una niña que tenía 12 años cuando cruzó el Océano Atlántico, Luna asume la experiencia como algo tremendamente positivo que le ha hecho madurar y le ha abierto muchas puertas interiores, entre ellas el afán por la escritura. Siempre ha sido una niña de letras, pero el cambio abrió su mente y le hizo comprender qué es realmente lo que quiere. Y lo que quiere escribir. Ahora, la Fundación Coca-Cola acaba de refrendar ese sueño haciéndola ganadora de la última edición de su concurso de relatos cortos no solo de la provincia de León, sino a nivel autonómico.

Sí, esta estudiante de tercero de la ESO del instituto Padre Sarmiento de Villafranca, que en agosto cumplirá 15 años, representará a Castilla y León en la fase final del certamen, que se celebra en Madrid a finales de este mes. Su relato ha convencido al jurado y ni ella misma se lo podía creer cuando escuchó su nombre en directo. Lloró, porque muchos le habían dicho antes que el de las letras no podía ser su camino. Lloró, emocionada porque el premio revalida su deseo de hacer lo que le realmente le gusta por encima de lo que otros consideran más rentable. «La gente siempre me ha desanimado a hacer letras y ahora lo que sé es que si lo sigo intentando, lo puedo conseguir. Y voy a ir a por todas», aseguró esta joven argentina que reconoce haber descubierto en el Bierzo la felicidad plena.

Lectora empedernida desde una edad temprana, Luna Aime se mira en el espejo de Agatha Christie. Es su autora de referencia, como en el cine Alfred Hitchcock es su director fetiche. Le gustan el misterio y el suspense y aunque no suele ser partidaria de finales abiertos, el de su relato lo es. Gira en torno a la muerte y cuenta la historia de un niño huérfano que se enfrenta a sus propios fantasmas. Oscuridad ficticia frente a luz que desprende una joven apasionada de todo lo que tiene que ver con el arte. En eso, sale a su madre, que es artista plástica y profesora de arte. De hecho, Luna customiza su propia ropa y entre sus planes formativos de futuro no descarta tampoco algo relacionado con el diseño.

«Sueño con, algún día, poder escribir como los grandes autores», asegura. Y para ello se aplica y le pone fuerza de voluntad a todo lo que hace. Seguir mejorando es su meta ahora. Y aprender idiomas. Y viajar a Francia. Aunque de momento, el viaje más cercano en el tiempo será a Madrid para participar en la ‘Experiencia Coca-Cola’ —con actividades relacionadas con la literatura y la creatividad— y tratar de llevarse el premio nacional del concurso de relatos cortos que otorga su fundación y que acaba de cumplir 60 años. Una edición que «ha vuelto a romper el récord histórico de participación con 13.683 participantes», subrayaron fuentes de Coca-Cola.

«Mi esfuerzo ha dado sus frutos», resume Luna.

Una argentina de Villafranca que sueña con escribir