jueves 19/5/22

La Asociación de Hostelería del Bierzo emitió ayer un comunicado en el que muestran su enfado por las restricciones que les aplican en estos momentos de pandemia. «Nos parece vergonzoso que a estas alturas se continúe con este despropósito que es el cierre de las barras y del ocio nocturno, cuando

todo el mundo hacemos en nuestra intimidad todas aquellas cosas que están prohibidas en la hostelería. Comidas familiares, celebraciones y todo tipo de reuniones se llevan a cabo cada día sin medida sanitaria alguna, además de aglomeraciones de gente en espacios cerrados que dependiendo de la comunidad autónoma, pueden llegar a miles de personas, incluso sin distancia social, pero solamente la hostelería continúa con

restricciones de aforo. Ya sea en la intimidad, o como cuando cambiamos de comunidad y nos regimos por las normas que allí existan en cada momento para luego volver a nuestras casas contagiados o no».

Desde la asociación de Hostelería del Bierzo se quejan porque, «incluso teniendo en cuenta que la inmunidad prometida en un principio con las vacunas es falsa, ya que ciertamente hacen descender la mortalidad, pero no acaban ni doblegan ningún virus, ya que seguimos contagiándonos».

La gran mentira

Además quieren también recordar que tras 17 meses de pandemia, «las ayudas han

sido la gran mentira y el gran fracaso de esta pandemia. Las de la JCyL, que son las únicas ejecutadas, son de cuantías entre 1.000 euros y 4.000 euros de ayuda directa. De 33.000 empresas de hostelería y turismo en Castilla y León, solamente se les llegaron a dar a 12.000.

«Tras 17 meses de pandemia, este dinero es insignificante para los costes que soporta cualquier negocio, pero nadie habla de esto. Y lo peor de todo es que todo esta expropiación del derecho a trabajar, no tiene coste político ni penal alguno, ya que incluso aunque los jueces hayan determinado ilegalidades en la gestión, nadie ha salido culpable ni ha pagado de ninguna forma sus errores. Nos sentimos completamente indefensos y no entendemos que nadie ponga sentido a este despropósito», aseveran.

La Asociación de Hostelería se queja de las restricciones