viernes 22/10/21
Arqueología industrial

El calor donde nació todo

El Museo de la Energía de Ponferrada recuerda como pieza del mes las calderas Walther, el corazón donde se generaba la electricidad
Imagen de archivo de las calderas. L. DE LA MATA

La Fábrica de la Luz, Museo de la Energía dedica mayo a las calderas Walther, el corazón de lo que fue la primera térmica de Ponferrada. En 1920, la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) produjo sus primeros kilovatios en una pequeña central (en el edificio que hoy ocupa la cafetería) que funcionaba con un turboalternador AEG de una potencia de 1.000 kW accionado por varias calderas. Conseguía una producción de 600 kW/h diarios, consumidos por talleres, fábricas de briquetas y ovoides y lavaderos. Entre 1928 y 1930 se comenzó la ampliación de la central con dos calderas dobles de la compañía Walther accionando dos turboalternadores Stal de 3.500 kW y con una producción de 5.600 kW/h/día. En esa fecha se comenzó también a suministrar energía a Cementos Cosmos. Posteriormente se realizaría una segunda ampliación con la incorporación de otras dos calderas de la compañía Babcock & Wilcox, y que acabaría así conformando la central tal y como se puede ver hoy. «Al llegar a la nave de calderas encontramos dos inmensas construcciones de ladrillo, son las calderas de marca Walther, las cuales están situadas a ambos lados del depósito dejando a éste en medio. Son dos calderas dobles que se instalaron durante la ampliación de la central térmica, ya que la primera instalación se quedó pequeña y obsoleta. Estas calderas tienen su origen en Alemania, de ahí que tanto en sus paredes como en las distintas partes y elementos que las componen las inscripciones estén en alemán», explica el Museo en su página web.

Las calderas Walther de la central térmica de la MSP llevan un revestimiento de ladrillos refractarios. Servían para resistir temperaturas muy elevadas. Eran lisos, sin ningún tipo de decoración, sobrios. Para su instalación, primero se realizó todo el entramado de tubos y posteriormente se construyó el revestimiento de ladrillos refractarios, explica el Museo, que cada mes homenajea su historia con una pieza destacada. De momento, hay que admirarla en su web.

El calor donde nació todo