lunes 26.08.2019

Cáritas recupera parcelas sin cultivar como huertas solidarias

Paga el arrendamiento a familias que pasan apuros en Bembibre.
Cáritas recupera parcelas sin cultivar como huertas solidarias

La organización de Cáritas en Bembibre ha puesto en marcha un nuevo programa de ayuda en la capital del Bierzo alto que recuerda al Banco de Tierras del Consejo del Bierzo y que «supone toda una cadena de colaboraciones», según señalaba la responsable del programa, Consola Martínez. Desde Cáritas se han buscado huertas que no están siendo explotadas y es la organización quien las alquila — «incluso ha habido personas que las ceden de forma gratuita para ayudar», destacaba Martínez— y luego son cedidas a las familias que lo necesitan como modo de la subsistencia.

«Cáritas se encarga de pagar los alquileres y los gastos iniciales, es decir las plantas o los trabajos que tienen que hacerse con un tractor», afirmó Martínez. Como contrapartida los beneficiarios adquieren el compromiso de atender el terreno. «Para ello también contamos con la colaboración de asesores, y quienes tienen una huerta en cesión se comprometen a formarse en las charlas especiales sobre las formas de cultivo de los distintos productos».

Materiales gratis

La ayuda tiene también otra vertiente para completar el trabajo y la producción agrícola. «Cáritas también les construye una pequeña nave en la que pueden criar gallinas y guardar las herramientas para trabajar el huerto». Consola Martínez destacaba en este caso la colaboración que se recibe desde los almacenes locales de material de construcción. «Nos han donado mucho del material y otro lo dan a muy bajo precio. Esta colaboración facilita mucho las cosas». La idea es además, según señalaba el presidente de Cáritas en Bembibre, Juan Ramos, «poder beneficiar al máximo a todos aquellos que lo necesiten». El programa trata «en primer lugar que las familias puedan cubrir sus necesidades en productos agrícolas. Después si hay excedente de producción pueden venderlo para hacer frente a otros gastos y si el excedente es aún mayor, no se pierde pues irá destinado al comedor benéfico que Cáritas tiene en Bembibre».

Actualmente son ya cinco las familias que se han acogido al programa de huerta solidaria. «Alguna de las fincas que podemos explotar son muy grandes y se han dividido en dos para poder ayudar a más familias», señala Consola al tiempo que hacía hincapié en que se necesitaría alguna más. «Tenemos otras cuatro solicitudes en espera y necesitaríamos conseguirlas pronto. El periodo de acondicionamiento, plantación y siembra es en ésta época».

Cáritas recupera parcelas sin cultivar como huertas solidarias