lunes. 28.11.2022
Nuevas piezas para la muestra Origen-La duda de Darwin

El cráneo de Lucy llega al Munic

El museo de Carracedelo incorpora una réplica de la famosa calavera de la hembra de la especie de los Australopithecus Afarensis hallada en 1974 en Etiopía y convertida en un eslabón crucial en el mapa de la evolución
Réplica del cráneo de Lucy, en primer término.

Cuenta la historia que el paleontropólogo Donald Johanson y los miembros de su equipo Yves Coppens y Maurice Taieb escuchaban una canción de Los Beatles cuando en noviembre de 1974 descubrieron, en una excavación próxima a Adís Abeba, la capital de Etiopía, el esqueleto de un homínido. La canción era Lucy in the sky with diamonds, que el cuarto de Liverpool incluyó en su mítico álbum Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band. El esqueleto era el de una hembra de la especie Australopithecus afarensis, de más de tres millones de años de antigüedad. Y su hallazgo fue tan importante para completar el mapa de la evolución humana —el esqueleto al que pertenecía el cráneo era claramente de un bípedo— que sus descubridores decidieron ponerle el nombre de Lucy.

Convertida en todo un personaje, una réplica del famoso craneo de Lucy ha llegado ahora al Museo Munic de Carracedelo para completar la sala de la evolución humana. Y lo ha hecho bien acompañado por las réplicas de los cráneos de dos guardaespaldas muy especiales; de un Homo Antecessor y de un Homo Georgius, y también, para señalar el contraste, con el de un chimpancé.

Incorporados a la exposición ‘Origen. La Duda de Darwin’ que desde hace tres meses, y en plena pandemia, ha atraído a más de 1.500 visitantes y está siendo la sensación en los colegios, los cuatro cráneos merecieron ayer una presentación por parte de la directora del Munic, Silvia Blanco, y el alcalde de Carracedelo, Raúl Valcarce, que ha impulsado la reconversión del antiguo Museo Natura Ibérica con un formato más actual.


Raúl Valcarce y Silvia Blanco. ANA F. BARREDO

Lucy y su séquito llegan además junto a otras piezas de interés como el Homo Australophitecus Boisei Heilderbergensis, de nombre tan largo como la línea de la evolución humana, el Homo Sapiens Sapiens y un ejemplar de un libro mítico para la ciencia como es El origen del Hombre del propio Charles Darwin, el investigador que logró reunir a mediados del siglo XIX las suficientes evidencias como para demostrar que las especies evolucionan y descienden de un ancestro común.

Valcarce no desaprovechó la ocasión de felicitar a Silvia Blanco por el proyecto del Munic, que incluye talleres escolares —cada desinfección del aula es tan minuciosa que el personal del museo se afana durante hora y media en estos días de pandemia— y adelantó que el museo contará con una nueva sala que servirá de depósito de piezas y ayudará a diferenciar el espacio dedicado a los talleres, por donde han pasado más de doscientos niños. Valcarce elogió además la labor que la directora del Museo lleva a cabo en las redes sociales para dar a conocer la oferta divulgativa del centro. El alcalde de Carracedelo aseguró que la campaña publicitaria para difundir el Munic continuará en ciudades como León y Lugo para captar nuevos visitantes.

La muestra actual podría prolongarse un mes, en vista del interés que ha despertado y la intención del Ayuntamiento es que puedan programarse dos o tres exposiciones al año para renovar los contenidos. El Munic, además de acercar el museo a la escuela con un programa específico incluye visitas comentadas para familias y prepara un club de Amigos del Museo con ventajas para sus socios y con abonos individuales y familiares de 20 a 40 euros anuales.

El cráneo de Lucy llega al Munic
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