lunes 24/1/22

La imposibilidad de exhumar el cuerpo de César Terrón para darle una sepultura digna ha llevado a sus familiares, junto al Foro de la Memoria, a instalar una placa en el muro interior del cementerio de Vega de Espinareda, en cuyo entorno fue enterrado tras ser abatido en julio de 1940. Militante anarquista, César Terrón formó parte del comité de defensa de la República organizado en Villafranca tras el golpe de estado de 1936, fue capitán de las tropas republicanas y guerrillero al caer el frente de Asturias. Abatido por una patrulla el 21 de julio de 1940, la placa, como en el mito de Antígona, recordó Ana Terrón, viene a corregir simbólicamente que el de su tío César siga siendo un cuerpo insepulto.

El cuerpo insepulto del guerrillero