lunes 23/5/22
                      José Ramón Casal Codesido. L. DE LA MATA
José Ramón Casal Codesido. L. DE LA MATA

Como presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) en Castilla y León, el jefe de Urgencias del Hospital El Bierzo, José Ramón Casal Codesido, ya condenó la agresión física sufrida por una médica del servicio la semana pasada. Profesional que finalmente denunció el hecho en la Comisaría de Ponferrada y cuyo caso ha reabierto el debate sobre las situaciones a las que se enfrentan los sanitarios en su relación con pacientes y familiares. Ahora, Casal Codesido valora los hechos, defiende a los profesionales y la organización del servicio que dirige, el sistema de triaje que lleva funcionando años y la necesidad de denunciar ante el aumento progresivo de las agresiones.

Durante 2021, 22 profesionales de diferentes categorías sufrieron algún tipo de agresión denunciada en el Área de Salud del Bierzo. Pero detrás de esas cifras hay una realidad mayor, ya que la mayoría de las agresiones son verbales; amenazas que no van más allá y que, en algunos casos, solo quedan reflejadas en la historia clínica del paciente. En otros, ni siquiera eso, explicó el jefe de Urgencias. También aseguró que suelen ser los acompañantes y no los enfermos quienes profieren esas amenazas o insultos e, incluso, llegan al daño físico como en el caso de la mujer que golpeó en la cara a la facultativa que atendió a su marido hace diez días.

La causa principal suele ser la disconformidad con los tiempos de espera de Urgencias. «Son muchísimo más frecuentes las agresiones verbales, principalmente amenazas por tiempo de espera, cuando el nuestro es uno de los hospitales de la Comunidad en los que se espera menos tiempo. Aquí se valoran los pacientes de manera muy rápida, tanto en el triaje como luego a la hora de ser vistos por un facultativo. Esa es nuestra política. Queremos saber qué es lo que tenemos esperando», apuntó Casal Codesido, que también aseguró entender que ante un problema sanitario «cualquier minuto que esperas te puede parecer una eternidad».

«Por desgracia, no hay un médico y una enfermera para cada paciente y, en ocasiones, estamos atendiendo a varios pacientes a la vez porque se desestabiliza cuando entra alguien grave con un infarto, un accidente de tráfico o una parada cardíaca y tiene que ser atendido por más de un sanitario. Urgencias es un servicio con mucho estrés e intentamos llevarlo todo de la mejor manera posible. Trabajamos lo mejor que podemos con los recursos que tenemos», afirmó el jefe de Urgencias.

«Los profesionales acabamos entendiendo, muchas veces, la situación de estrés que viven los pacientes y si la amenaza o la agresión verbal no va a más, no hacemos nada. De lo contrario, si denunciáramos absolutamente todo lo que nos sucede, estaríamos bastante más a menudo en los juzgados y ese proceso puede repercutir más a nivel psicológico», dijo José Ramón Casal Codesido.

Inseguridad y ansiedad son algunos de los problemas que enfrentan los profesionales sanitarios después de sufrir algún tipo de agresión, máxime tras las situaciones críticas y el agotamiento acumulados en dos años de pandemia.

«No conozco a ningún profesional que haga esperar a alguien de manera intencionada, que se equivoque en el diagnóstico de manera consciente. Todos fallamos, todos erramos, todos tenemos un mal día», dijo el jefe del servicio de Urgencias, lamentado que «ya nadie parece acordarse de lo que hemos pasado. No de los aplausos, sino de las jornadas maratonianas de ocho y diez horas con una EPI puesta. Es algo muy comentado entre nosotros. Nunca quisimos que se nos aplaudiera ni nos hemos considerado héroes. Lo que hemos pedido es que se nos respetara antes y lo seguimos pidiendo ahora».

Para Casal Codesido, el incremento progresivo del número de agresiones a profesionales sanitarios solo se puede combatir aumentando en igual proporción las denuncias por parte de estos y que la justicia actúe en consecuencia. «Durante el año largo de pandemia inicial, las agresiones disminuyeron muchísimo y ahora vuelven porque hay más crispación social; pero esto no es exclusivo del servicio de Urgencias», afirmó el urgenciólogo

«Si denunciáramos todo, no saldríamos de los juzgados»
Comentarios