miércoles 21/10/20
Edificios emblemáticos

Un desahogo para la calle del Agua

Villafranca negocia con la Xunta y la Junta abrir una plazoleta en el solar de la casa natal de Fray Sarmiento, en vista del retraso en edificar el centro cultural

La Junta ayudará con la casa de Gil y Carrasco si hay un proyecto

Fraga y Herrera tras firmar el convenio en 2004. Derecha, Lucas y Fraga, en la calle del Agua en los noventa. DE LA MATA

No faltan blasones en la Calle del Agua de Villafranca del Bierzo. No faltan escudos, balcones, entradas nobles. Tampoco un palacio. Por eso resulta paradójico que de dos de los edificios más emblemáticos de la calle más famosa del Bierzo, uno ya no exista, —la casa natal de Fray Martín Sarmiento, que vino al mundo en el lejano año de 1695— y el otro agonice convertido en una ruina donde apenas se conserva la fachada, como es la vivienda en la que en 1815 nacía el escritor Enrique Gil y Carrasco.

Transcurridos más de quince años desde que la Xunta de Galicia, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Villafranca firmaron el convenio para comprar el solar de la casa de Fray Sarmiento, proyectar un centro cultural en torno a la figura del escritor y erudito benedictino, edificarlo y garantizar su mantenimiento, el equipo de gobierno municipal que encabeza accidentalmente María Luisa Blanco mientras dura la baja del regidor, José Manuel Pereira está en contacto con las dos administraciones autonómicas para invertir al menos 40.000 euros en acondicionar una zona ajardinada, con bancos en el hueco libre en la Calle del Agua y trasladar allí el busto del intelectual de la Ilustración desde el Jardín de la Alameda. La casa natal de Gil y Carrasco, sin embargo, tendrá que esperar.

Fue a mediados de los años noventa cuando los entonces presidentes de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, y de la Junta de Castilla y León, Juan José Lucas, recorrieron la calle del Agua en un día de lluvia como el de ayer para sentar la bases del convenio para abrir un centro cultural en torno a Fray Martin Sarmiento, figura de las letras gallegas. El convenio se firmó finalmente en 2004, con Juan Vicente Herrera ya en el lugar de Juan José Lucas, Fraga un poco más viejo, y Agustín García Millán todavía al frente del Ayuntamiento.

Pero la ambición de aquella propuesta se ha quedado a medias. La Xunta, señalan fuentes municipales sí cumplió con la compra del solar y la redacción del proyecto, aunque no llegó a registrar la propiedad, tarea a la que se dedican ahora desde el Ayuntamiento. Con los fondos reducidos por la pandemia, en el Ayuntamiento son conscientes de la dificultad que supone que la Junta de Castilla y León asuma a corto plazo la construcción del edificio, de ahí que, mientras no se levante el inmueble, la alcaldía propone abrir como espacio público lo que hoy solo es un solar oculto tras una tapia. Como si la Calle del Agua fuera una boca sin un diente.

Unos metros más allá, lo que habría es una pieza a punto de caerse. La casa natal de Gil y Carrasco, reconocible por la placa que lo recuerda y dos viejos escudos nobiliarios en el centro de la fachada, es una ruina en venta desde hace años por 130.000 euros. Desde el Ayuntamiento recuerdan que no cuentan con fondos para la compra —los actuales propietarios solo quieren recuperar el dinero que les costó— y sobre todo, para su reconstrucción.

El director general de Patrimonio Gumersindo Bueno, a preguntas de este periódico, ha asegurado que la Junta solo podría buscar fórmulas para apoyar económicamente al Ayuntamiento si recibe un proyecto con una propuesta de uso para la casa de Gil y Carrasco. «Si nos presentan un proyecto actual podríamos apoyarlo, por su puesto, pero habría que darle una finalidad a ese recinto», manifiesta.

Desde el Ayuntamiento le recuerdan que, en el caso del solar donde estuvo la vivienda de Martín Sarmiento, el proyecto, redactado por la Xunta de Galicia, existe desde hace años.

Un desahogo para la calle del Agua