miércoles 18/5/22

Salieron de su país con lo puesto y una pequeña maleta cargada de miedo, tristeza e incertidumbre. Y llegaron a Fabero. Tal vez no sabían que habían ido a parar a uno de los municipios más solidarios del Bierzo, pero ahora ya lo saben. No les falta qué comer, ni ropa, ni comprensión. Cáritas les entrega vales —los mismos a los que tienen acceso todas las familias en riesgo de exclusión empadronadas en el municipio— que cajean en los comercios, sobre todo por productos frescos que no están en la despensa del Banco de Alimentos. Además, los negocios locales han puesto en marcha una campaña de recogida de donativos que mantendrán hasta pasada la Semana Santa. Lo recaudado se entregará a Cáritas, que seguirá encargándose de su gestión para que los once nuevos vecinos sigan teniendo de todo mientras no encuentren trabajo.

Una economía circular contra el desamparo