martes 22.10.2019

El desencanto y los duendes

«Orgulloso» de haber estado allí. Pero «frustrado» por no haber podido sacar adelante la idea de crear una comunidad autosuficiente con una cooperativa forestal. Así se declara el que fue primer alcalde de Matavenero, Germán Duce, que al igual que Nina Schaer, considera que han sido protagonistas de «un experimento social, el de crear una comunidad de la nada». Los pioneros llegaron a aprobar una ‘Constitución’ de un folio. Las decisiones se debían tomar por consenso en asambleas y había que ser residente permanente para opinar. Por eso nunca pudo salir adelante la idea de la cooperativa. «Algunos creían en duendes y en hadas y decían que las motosierras les molestarían», recuerda Duce. «Había un grupo esoterista», admite Nina, que tampoco comparte esas creencias. Duce asegura además que en su época, la de Matavenero, que hoy tiene conexión a Internet en la oficina del pueblo, era «una economía ficticia» y se nutría del dinero que sus miembros recibían de fuera.

El desencanto y los duendes