sábado 21/5/22

La falta de presupuesto impide acabar la restauración de una máquina de MSP en Mallorca

El Club Vaporista necesita dinero para poner a punto la caldera
                      La locomotora, una Baldwin Nº 6 Landaluce de la MSP, fue rescatada de una chatarrería. DL
La locomotora, una Baldwin Nº 6 Landaluce de la MSP, fue rescatada de una chatarrería. DL

El Club Vaporista de Mallorca tiene una espina clavada. No tiene financiación para acabar la restauración de una locomotora de MSP que fue cedida por el Ayuntamiento de Ponferrada en 2004. Después de múltiples esfuerzos por parte de estos entusiastas del tren para que funcionara, queda el último paso: recuperar la caldera.

«La locomotora está restaurada. Rodamientos, motores... pero falta la caldera», explica el presidente de esta entidad, Roberto Rueda. Esa parte de la caldera necesita que la locomotora sea traslada de nuevo al Bierzo, a una empresa especializada de Carracedelo, ya que la asociación —compuesta por entusistas del ferrocarril y antiguos ferroviarios que saben de mecánica— no tienen medios. «Por nosotros se ha hecho todo lo necesario menos esa parte nos falta. No tenemos el dinero y, de momento, las instituciones no están siendo generosas. De todas formas, seguiremos insistiendo», señala Rueda en declaraciones a este periódico.

La Baldwin Nº 6 Landaluce de la MSP, una locomotora tanque similar a las últimas Babcock mallorquinas, llegó a la isla después de ser rescatada de la chatarra y hoy, aunque no pueda volver a funcionar, es una de las joyas del parque ferroviario de 25.000 metros cuadrados situado en el término municipal de Marratxí, a 12 kilómetros de Palma, que alberga un circuito de trenes a escala y material histórico de la isla.

Tras siete años de negociaciones con el Ayuntamiento de Ponferrada para su cesión, el 24 de mayo de 2004, la locomotora salió rumbo a Mallorca, donde llegó después de un largo viaje, primero en camión y más tarde en barco. Chasis partidos, falta de ruedas, bielas u otras piezas, y mas de 60 años de duro trabajo en sus planchas y 30 de abandono a la intemperie, dieron una fría acogida al más ilusionado de los aficionados. Con las Babcock mallorquinas, salvando las diferencias, compartía bastantes detalles como ser una locomotora tanque con sus grandes y clásicos depósitos laterales, rodaje Pradera 1-3-1, distribución cilíndrica y vapor recalentado.

El proceso de restauración comenzó ese mismo año, en diciembre. Lo primero fue limpiar la mugre acumulada en 40 toneladas de una venerable locomotora de vapor de 80 años que había dejado de funcionar en 1986. Lo segundo, desmontarla pieza a pieza y alzarla sobre caballetes con el fin de evaluar su estado, dibujar los planos y catalogar los mecanismos desaparecidos.

La web del Club Ferroviario Vaporista de Mallorca (www.cfvm.es) es una forma de recorrer la historia de su restauración, como si se tratase de un viaje en el tren del tiempo. Hasta se publica un extenso informe técnico de la restauración, prueba también del interés de estos entusiastas del ferrocarril.

En los trabajos de reconstrucción estructurales y de planchistería se usaron 5.000 kilos de acero nuevo en forma de planchas, barras, tirantes y perfiles, a lo que hay que sumar una ingente cantidad de tornillos pesados y de ajuste, así como otro buen número de gorrones, bulones y otras piezas que debieron ser rectificados y restaurados.

El resto de componentes fueron hechos ex profeso, entre ellos más de la mitad de la tortillería pesada del bastidor principal; el resto fue revisado y reapretado. «En total se fabricaron al torno o a la fresadora alrededor de 400 piezas, en cuya confección empleamos 310 kilos de aceros y bronces especiales, lo que supuso unas 450 horas de mecanización en nuestros talleres», se explica.

Nada menos que 12.000 horas de trabajo que culminaron el 1 de marzo de 2007 con su presencia en la inauguración de la nueva estación intermodal subterránea de Palma de Mallorca, donde permaneció en exposición hasta finales de 2012, cuando debió ser retirada por necesidades de espacio.

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