sábado. 03.12.2022
PONFERRADA DESPIDE LA FIESTA DE LA NOCHE TEMPLARIA

Festín en el castillo

Siglos hacía que las murallas del castillo de Ponferrada no cobijaban tanta nobleza en su interior. Damas, princesas, doncellas, donceles, burgueses y caballeros de la Orden del Temple disfrutar
El buen yantar exige platos de barro, y sobre todo, acudir a la fiesta convenientemente ataviado a la moda medieval. Así lo entendieron los 250 ponferradinos que accedieron a disfrazarse, con trajes propios o alquilados, para acudir en la noche del sábado a la cena templaria que reabrió durante unas horas el castillo a los habitantes de la ciudad. Encajes, bordados, jubones, calzones largos, capas, escotes generosos, velos, sombreros convenientemente adornados con plumas de gallo... nada faltaba a los comensales que pagaron un precio de 22 euros por saborear los manjares medievales. A lo sumo, sobraban algunas gafas modernas en el atuendo de alguno, pero disfrutar de la fiesta también obliga a hacer la vista gorda con ciertos detalles. La cena medieval, una de las novedades en la edición de la Noche Templaria de este año, contó con la presencia del alcalde, Carlos López Riesco, entre otros concejales de la corporación municipal, y puso la nota gastronómica a un fin de semana que ha sumergido a la ciudad, especialmente al casco antiguo, en una recreación de Medievo orientada a captar al turismo de las primeras semanas del verano y organizada por el Ayuntamiento dentro del Plan de Dinamización Turística del municipio. El castillo que siglos atrás habitaran los caballeros templarios ha sido el centro de los actos, por algo custodia un año más el Arca de la Alianza y el Santo Grial, después del desfile que abrió la fiesta durante la noche del viernes. En sus alrededores se celebraba ayer por segundo y último día el mercado de oficios medievales, que reúne a hilanderas, costureras, orfebres, herreros, carpinteros, canteros, alquimistas y a un grupo de titiriteros, arqueros y cetreros, entre otros, para hacer más completa la ambientación y entretener al curioso con un espectáculo de calle, a la vez que puede comprar alguno de los productos elaborados de forma artesanal. Hasta el mercado llegaron en la mañana de ayer las bandas de gaitas que desfilaron por las calles de la parte alta, en el penúltimo de los actos de la Noche Templaria. Los grupos del Centro Galicia, El Castro, Castro Bergidum y La Castañuela pusieron sonido a la fiesta después de que en la noche del sábado actuara el grupo Liorna en la plaza del Ayuntamiento, y los escoceses del Clan Wallace hicieran lo propio la noche del viernes. Ahora habrán de pasar algunas lunas más para que Ponferrada vuelva a mirar a su pasado.

Festín en el castillo
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