domingo. 27.11.2022
A juicio una acusación contra su ex

El fiscal pide 11 años para la joven del caso del pegamento en la vagina

 La Fiscalía sostiene que la mujer orquestó un plan con su nueva  pareja, al que piden también 10 años, para que su ex fuera a la cárcel. Ella niega los hechos y dice que muchas son «elucubraciones periodísticas»
La mujer acusada, de espaldas, ante los periodista a la salida del juzgado de Ponferrada. L. DE LA MATA

El fiscal pide un total de 11 años de prisión para la mujer de Fabero que presuntamente simuló que su expareja le había echado pegamento en el pubis después de haberla colocado una media en la cabeza, y 10 para el joven que la ayudó, en ambos casos por dos delitos de detención ilegal, además de indemnizarle de manera solidaria por los daños morales y legales sufridos con 18.000 euros. El juicio se celebrará en la Audiencia Provincial.

 

En su escrito, al que ha tenido acceso este periódico, el fiscal narra que la acusada mantuvo una relación sentimental con esta persona hasta octubre de 2015, cuando como consecuencia de una denuncia por malos tratos se le impuso la prohibición de comunicarse y acercarse a ella. La ahora acusada presentó a partir de entonces «múltiples» denuncias, «tanto por quebrantamiento de la prohibición de aproximación y comunicación como por amenazas, injurias, coacciones y vejaciones», como consecuencia de las cuales su ex pareja ingresó en prisión varias veces, «coincidiendo cada nueva denuncia con su puesta en libertad».

 

Después de recurso presentado ante la Audiencia Provincial, el joven fue puesto en libertad tras pagar una fianza de 3.000 euros, con la prohibición de frecuentar Fabero, donde residía la joven.

 

No conforme con la decisión judicial, siempre según la acusación del Ministerio Público, «y con el exclusivo objetivo de conseguir que su expareja ingresase nuevamente en prisión», la acusada orquestó un plan junto con su entonces compañero sentimental. Uno de los delitos se refiere a que ambos crearon en el domicilio de él en Camponaraya un correo electrónico a nombre de la expareja desde el que enviaron tres e-mails, dos de ellos con textos amenazantes.

 

El 5 de agosto de 2016, la joven se presentó en la Guardia Civil de Fabero para interponer una nueva denuncia, «con el conocimiento y beneplácito de su actual pareja» y «simulando un gran estado de ansiedad». Como consecuencia, su exnovio ingresó de nuevo en prisión, desde el 5 de agosto al 14 de octubre de ese año.

 

De nuevo, siempre según el fiscal, volvió a denunciarle tras asegurar que la había vuelto a amenazar a través de Facebook. Sin embargo, como no ingresó de nuevo en prisión, y otra vez con el beneplácito de su novio, volvieron a planear «unos hechos de mayor gravedad que inevitablemente supusieran la privación de libertad» de su ex pareja.

 

En la zona de la estación de Fabero su actual pareja le ayudó a colocarse una media en la cabeza, a romperle la camiseta y derramar «pegamento por encima de la pierna cerca del pubis», inflingiéndose ella misma varios cortes y heridas, de cuyos objetos se deshizo él en un contenedor cerca de Camponaraya.

En una farmacia cercana, la ahora acusada simuló un ataque de ansiedad y pidió a la farmaceútica que solicitara ayuda «porque su expareja le iba a matar a su hijo». A la Guardia Civil contó que su ex pareja la había maniatado con cinta y que la bajó los pantalones y derramó líquido caliente por las piernas cerca del pubis, y que debido a un forcejeo la había roto la camiseta. Después, la había introducido en el coche hasta la zona de la estación donde la había dejado tirada.

 

El fiscal recuerda también que «la acusada se había servido de los medios de comunicación para dar mayor credibilidad a su denuncia y conseguir definitivamente la prisión». Fue a raíz de las investigaciones del juzgado número 5 cuando se dio cuenta de que los hechos se habían denunciado «de forma mendaz» y la posterior instrucción demostró también que la acusada había comprado «en un bazar todos los efectos que había utilizado para simular su detención» Su expareja estuvo detenido del 18 de octubre al 26 de octubre por estos hechos y ella estuvo en la carcel del 26 de octubre de 2016 al 22 de noviembre.

 

En su escrito de defensa, la abogada de la joven niega los hechos y dice que todo son «meras especulaciones, basadas en coincidencias y, en gran parte, en elucubraciones periodísticas» y que su expareja entró en prisión por decisiones judiciales. Por su parte, su actual novio niega toda colaboración con la joven en los hechos.

El fiscal pide 11 años para la joven del caso del pegamento en la vagina
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