jueves. 30.06.2022
Vista parcial de la nueva clasificadora, que ha pasado a contar con seis líneas de clasificación, con el máximo estándar de calidad. ANA F. BARREDO
Vista parcial de la nueva clasificadora, que ha pasado a contar con seis líneas de clasificación, con el máximo estándar de calidad. ANA F. BARREDO

En un momento muy delicado ,y especialmente complicado por los costes, el campo del Bierzo sigue apostando por aplicar mejoras en la medida de sus posibilidades, con inversiones de modernización. Lo último es que la cooperativa frutícola de primer grado Frutiber —que cuenta en Carracedelo con más de una veintena de cámaras de atmósfera controlada y una capacidad para almacenar más de 6 millones de kilos— ha comprado una máquina clasificadora nueva, con una inversión de 1,3 millones de euros. La anterior máquina había agotado ya su ciclo de vida operativo. Estuvo funcionando 22 años y en estos momentos se quedaba ya pequeña y obsoleta.

Básicamente, la máquina cuenta con cámaras de alta definición, que son capaces de saber si la fruta, la pera especialmente (una a una) está dañada por dentro o se encuentra en perfecto estado para llegar al consumidor. Si detecta alguna anomalía, la retira de la cinta de forma automática.

«Lo más importante para nosotros eran los dos módulos automáticos de calidad interna y calidad externa, que nos permiten discriminar la fruta que reúne las condiciones, que cumple con los estándares de calidad que tenemos, y la que no, pues se deshecha. Y todo eso, de forma automática», explica el secretario de Frutiber (la que posee y almacena la fruta) y también presidente de la comercial Cofrubi (la que vende la fruta), José Ángel Bodelón.

Grandes mercados
Frutiber abastece a las principales cadenas como Mercadona, Gadis, Alimerka o Carrefour

Esta clasificadora supone un avance muy importante para los fruticultores asociados en esta firma, dado que los clientes de la cooperativa demandan la calidad y también cantidad.

La nueva máquina está ya en funcionamiento. «Hemos pasado de tener una máquina con cuatro líneas a una máquina con seis líneas. Es decir, nosotros podríamos casi, casi, duplicar la producción diaria de envasado con lo que tenemos ahora mismo. Y siempre además con la cuestión añadida de certificar al 100% de forma operativa que lo que estamos mandando al mercado cumple con los estándares más altos de calidad, que son los que distinguen a Frutiber, Cofrubi y Cefruca», resalta Bodelón.

Raquel Vidal, vicepresidenta de la cooperativa Frutiber, ante una de las cintas clasificadoras. ANA F. BARREDO
Raquel Vidal, vicepresidenta de la cooperativa Frutiber, ante una de las cintas clasificadoras. ANA F. BARREDO

En este caso, estamos hablando de clientes importantes como son grandes superficies comerciales como Mercadona, Gadis, Alimerka, Carrefour. Abastecen en la zona a los mercados más importantes.

Calidad y cantidad
La nueva inversión ha permitido pasar de cuatro a seis lineales para clasificar y envasar fruta

El volumen de fruta que mueven es también importante. En Cofrubi este año están en el entorno de los 11 millones de kilos en la última campaña. «Si sumamos todas las variedades, tanto de manzana, tanto reineta, golden, fugi, y después de pera, con la conferencia, la pasagrasana, con variedades tempranas, al final estaremos entre los once y los doce millones de kilos», explica el responsable de Frutiber y Cofrubi. Frutiber está moviendo este año con esta nueva máquina adquirida por encima de los 5,5 millones de kilos. Es prácticamente la mitad de la producción.

Las nuevas mejoras ofrece una operatividad muy destacable. «Una de las patas a la hora de producir es la máquina clasificadora, que es lo que te permite hacer el envasado, pero a la vez, al mismo tiempo, están todas las inversiones que se han hecho en las dos centrales, tanto en Frutiber como en Cefruca, en la cuestión de la conservación, en las cámaras, para ser capaces de tener una fruta almacenada trece meses. eso exige un nivel de conservación altísimo», detalla José Ángel Bodelón. En esta compra de nueva maquinaria cuentan con ayuda a través de los fondos operativos europeos, en los que participa la Junta de Castilla y León. Una ayuda que el sector frutícola y agrícola agradece, dado que los costes de producción se han disparado «una locura»·, en términos de los cooperativistas, ante el recibo de luz, combustible y productos para el campo.

Frutiber invierte 1,3 M€ en una clasificadora que dobla producción