sábado 18/9/21
CONMEMORACIÓN

Guerra Garrido celebra 50 años en las letras con la Cruz de Alfonso X El Sabio

Celaá destaca su dimensión literaria y ética por construir «el contrarrelato de la violencia».
Raúl Guerra Garrido con la ministra Isabel Celaá. EFE/ JUAN HERRERO

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, hizo ayer entrega de la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio, concedida por el Consejo de Ministros, al escritor de origen berciano Raúl Guerra Garrido. La entrega tuvo lugar en marco del homenaje tributado por la Diputación Foral de Guipúzcoa al escritor en San Sebastián. Además de Celáa, el acto de homenaje tributado por el Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Guipúzcoa al escritor, con motivo del 50º aniversario de su novela Cacereño y como reconocimiento a su trayectoria vital y artística, contó con una amplia representación social y cultural de Guipúzcoa, así como de representantes institucionales como el delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza, o el teniente de diputado general, Denis Itxaso, el alcalde de Zumarraga, Mikel Serrano, y políticos, como la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, el candidato socialista Odón Elorza, o la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, entre otros.

En su intervención, Itxaso destacó que la novela Cacereño «refleja una Euskadi hostil en la que se percibe un desprecio al diferente que esconde el germen de la violencia que nos aterrorizó, durante 50 años, sin importar que nuestros orígenes estuvieran dentro o fuera de Guipúzcoa». «Todos los que nos negamos a aceptar el disparate nos convertimos en enemigos», ha añadido. Según destacó, la novela «sigue estando plenamente vigente, aunque el país, afortunadamente haya cambiado».

Y añadió que en la sociedad vasca y guipuzcoana, «hoy necesitamos las enseñanzas y valores de relato literario y vital de Raúl más que nunca» para poder «construir nuestra convivencia en libertad en una sociedad diversa y plural».

Laudatio de aramburu

El homenaje contó también con la participación del autor de Patria, Fernando Aramburu, que realizó la laudatio, y afirmó que fue «el primer escritor grande y famoso» que conoció en persona. En esa línea, apuntó que Guerra Garrido ha sido durante años considerado «el hombre invisible de la literatura española», pese a la diversidad de los géneros que ha tratado. «Demasiado español en Euskadi, demasiado vasco en otras partes», señaló Aramburu, quien confía en que este acto sirva de «reparación». De este modo, destacó como Guerra Garrido ha «asignando un papel protagónico a las víctimas», mientras que «otros que hemos seguido por tu misma senda, pisamos tus huellas». Y recordó las consecuencias que tuvo. «Pagaste un precio alto por ello, tuviste que llevar escolta, un ataque destruyó la farmacia que regentabas en Alza». «No olvidamos tu arrojo en una sociedad encogida de miedo. Fuiste un escritor independiente, insobornable y con coraje cívico», manifestó.

Elogios de la ministra

La ministra de Educación hizo entrega de la Gran Cruz. En palabras de Celaá, el reconocimiento a Guerra Garrido «tiene tanto una dimensión literaria innegable» como una «dimensión ética», al poner en valor «el coraje cívico y la claridad de ideas que tuvo para enfrentarse al sectarismo y la intolerancia, como tantas personas que llegaron desde otras tierras de España para construir el País Vasco». La obra literaria y humanista de Guerra Garrido ha construido «el contrarrelato de la violencia y ha retratado las consecuencias humanas del miedo y la parálisis moral que ha vivido el País Vasco durante muchos años», añadió. «Hubo gente como Raúl que decidieron plantar cara a la barbarie deshumanizadora, ese gran gesto íntegro nos ha dado fuerza para resistir y no diluirnos en la desmemoria», ha expresado Celaá.

Finalmente, Raúl Guerra Garrido recordó que el protagonista de su novela «migra por necesidad» y «el proceso de integración de esas oleadas ha sido muy similar a los movimientos migratorios internos en otros países». Asimismo, se refirió al «hecho terrible» que ha supuesto el terrorismo que «impuso el miedo» y se convirtió en «protagonista esencial de mis novelas». «Estamos en un tiempo post terrorismo y lo que hace falta es una reflexión, sería una autocrítica seria y la literatura tiene mucho que ver en ello».

Guerra Garrido celebra 50 años en las letras con la Cruz de Alfonso X El Sabio
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