viernes 27/11/20

El IEB reconoce la labor de Ovalle como mecenas de la cultura en el Bierzo

El artífice de Templum Libri recibió el diploma que lo acredita como socio de honor.

Con un «memento mei» (recuérdenme) de vocación literaria, el bibliófilo berciano Antonio Ovalle puso fin ayer a su discurso en la Sala del Estuco del Castillo de los Templarios de Ponferrada. Palabras que el artífice de la exposición más importante de cuantas ha acogido Ponferrada, Templum Libri, leyó ante el medio centenar de personas que presenciaron su nombramiento oficial como cuadragésimo noveno socio de honor del Instituto de Estudios Bercianos (IEB).

Emocionado, agradecido y apurando su discurso para poder recorrer, junto a los asistentes al homenaje, las salas que desde hace un par de años contienen sus facsímiles medievales, libros de autor y obra gráfica; nada menos que 300 ejemplares. Así se mostró Ovalle, el último mecenas de la cultura en el Bierzo, precursor del tesoro más reciente que contiene la fortaleza del Temple y pieza clave para la constitución de la denominada Biblioteca Templaria. «La del Instituto de Estudios Bercianos es una distinción que realmente no creo que yo merezca como persona, pero sí los libros. Ellos lo merecen y en este sentido la distinción es para ellos, para los que están ahora y para los que pueden estar», expresó Antonio Ovalle.

Por su parte, la presidenta del IEB, Mar Palacio, no escatimó en elogios a un hombre que desde su aportación bibliográfica considera un referente en la comarca. «Templum Libri ha sido fundamental para la creación del Biblioteca Templaria, que se ha visto como un acontecimiento cultural de primer orden, único en la historia del Bierzo. Además de ser un joya, un plus añadido a la oferta cultural de castillo y del propio Camino de Santiago, esta exposición de facsímiles medievales va a elevar el nivel cultural del público berciano en general», afirmó Palacio, añadiendo que han sido estos los hechos que llevaron a la junta directiva del IEB a incluir en nombre de Antonio Ovalle entre los de sus socios de honor.

Una vez recogido el diploma, lo que le queda al bibliófilo berciano —nacido en San Juan de la Mata— residente en Madrid es —como el mismo reconoció— «corresponder al IEB compartiendo los ideales que tiene».

«Para un simple amante de los libros, eso sí muy apasionado, esta es la distinción que más le puede emocionar por lo que significa el Instituto de Estudios Bercianos para esta tierra, para toda su gente y para mí, muy especialmente», consideró el homenajeado ante un público entregado entre el que también se encontraba el alcalde de Ponferrada.

Carlos López Riesco destacó, una vez más, la figura de Antonio Ovalle por su ayuda inestimable en la conversión del Castillo de los Templarios en el icono por excelencia de la cultura berciana. Un proyecto ambicioso en el que el equipo de gobierno local está inmerso desde hace años y por el que seguirá trabajando, también al amparo de entidades como el IEB, a quien garantizó ayuda económica. «El Instituto de Estudios Bercianos es un referente en todo el Bierzo que goza del total apoyo de este gobierno. El trabajo compartido ha sido de gran intensidad y está dando muchos rendimientos», celebró el primer edil.

El IEB reconoce la labor de Ovalle como mecenas de la cultura en el Bierzo
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