jueves. 02.02.2023
MALO, muy malo es para una formación política cuando sus cuitas y problemas buscan en los tribunales la solución que debieran encontrar en los cauces democráticos, internos y normales de su propio partido. El PP del Bierzo, seguramente que sin quererlo, está siendo protagonista un día sí y otro también de denuncias, querellas y declaraciones entre destacados militantes, o al menos lo eran hasta hace poco. Todo ello, bajo el regocijo del Psoe, el rival; que mientras el «jaleo» lo protagonicen los de «enfrente», ellos se van de rositas con sus problemas y tensiones, que los tienen. Pero en la «batalla mediática» están siendo más listines los de la rosa que los de la gaviota. Que el denominado sector crítico, esto es, Ángel Escuredo, Fátima López y José Luis Pastor, lleven a los tribunales a todo bicho viviente de la nueva dirección del PP y manejen el llamado «terrorismo mediático». Está hablado y analizado aquí, no es otra cosa que el recurso del perdedor. Este periodista ha visto los papeles estatutarios, las afiliaciones, la carta de citación a la votación y demás, y un juez no les va a dar la razón. Se hizo, con muchos peros en las formas, sí; pero con escrupulosa y nueva legalidad surgida del Congreso Provincial. Yo sólo veo hacer daño al PP en esta postura, y de sus compañeros de viaje no me extraña, pero de Fátima, a quien me jacto de conocer desde nuestra adolescencia, sí. Confío en que el tiempo ponga a cada uno en su sitio. Y Fátima se había ganado un sitio vitalicio en la centroderecha berciana que ahora ha saltado por los aires. Y si la nueva dirección regional, provincial y comarcal ha optado por la tranquilidad frente a los actos de operetta de los críticos, con buen tino, a mi juicio. No se debería dejar pasar un minuto más en dejar ahora que dos de sus veteranos alcaldes, los de Benuza y Sobrado, anden a tortas públicas y denuncias judiciales por el puesto de diputado provincial. Es de folletín, culebrón de mal gusto y paleto donde los haya. En política se llega a pactos, pero el tiempo no significa que la palabra dada se cumpla. Sólo conozco a un político con palabra en el Bierzo, me callaré de momento su nombre. Yo ni quito ni doy razón a los ediles en la gresca, Constantino Valle y Rafael Blanco. Lo que sí afirmo es que la comarcal a través del secretrio general en primera instancia ha heredado un problema que le toca y debe resolver. Se me ocurren varias formas, incluso, que dejen los dos la aspiración a la Diputación.

Judicialización del PP
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