viernes 13.12.2019

La juez decreta prisión sin fianza por homicidio para el fratricida de Cacabelos

El levantamiento del secreto del sumario revela que el ADN fue clave en la detención.
La juez decreta prisión sin fianza por homicidio para el fratricida de Cacabelos

El resultado de las pruebas de ADN practicadas por el Anatómico Forense de Madrid en el cuerpo del vecino de Cacabelos Antonio González Álvarez —cosido a cuchilladas en su domicilio el 1 de diciembre de 2011— fue determinante para esclarecer la autoría de su muerte y la detención de su hermano Paulino el pasado 12 de julio. Este dato se conoce ahora tras decidir la titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Ponferrada levantar el secreto del sumario como medida cautelar y decretar la prisión sin fianza.

Los análisis del Anatómico Forense certifican que se encontraron restos biológicos del presunto homicida, que permanece en la cárcel y a tratamiento psiquiátrico, dado que según explicaron desde el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, se decidieron adoptar tratamientos médicos al considerar que podría tener perturbadas sus facultades mentales.

Con las pruebas analíticas en la mano, agentes de la Policía Judicial de la Comandancia de León se personaban en la tarde del jueves 12 de julio en el pueblo de Espanillo (Arganza), donde Paulino residía a temporadas con uno de sus hijos, y confesó que había dado muerte a su hermano, cuestión que posteriormente ratificó ante la jueza de Ponferrada que lleva el caso.

Aunque faltan pequeños detalles, la instrucción del caso está prácticamente concluida y todo el expediente pasará a ser juzgado en la Audiencia Provincial de León. De momento no hay fecha, precisamente a expensas del traslado de toda la documentación.

El imputado como «presunto homicida», de 75 años de edad, está siendo sometido a una serie de pruebas médicas. Éstas, una vez concluidas, determinarán el grado de transtorno mental que desde un principio se ha barajado como causa en parte determinante del acto violento que hizo que acabara con la vida de su hermano. Máxime cuando, según varias fuentes vecinales conocedoras del caso, el fallecido había ayudado en más de una ocasión a su hermano tras regresar de Brasil, en donde pasaba largas temporadas y en donde estaba casado y tenía otro hijo.

Como se recordará, Antonio González Álvarez, de 78 años, —hermano del ahora detenido como presunto homicida— fue encontrado muerto en la cocina de su casa por un sobrino. Éste se había extrañado por que pasaban los días y no veía a su tío, al que solía frecuentar. Por este motivo se dirigió a principios del pasado mes de diciembre a su domicilio familiar, situado en una casa de planta baja y piso situada en la calle Manuel Rodríguez Sánchez de Cacabelos.

Al llegar se encontró con la puerta de entrada a la vivienda abierta y, aparentemente no encontró signos de violencia hasta que subió las escaleras y se encontró la dramática escena de su tío muerto y ensangrentado por heridas de arma blanca encontradas por todo su cuerpo. En la casa no había signos de haber robado nada. De hecho, no se echó en falta nada y desde un principio las investigaciones sobre lo sucedido se centraron en el entorno familiar de la víctima.

La juez decreta prisión sin fianza por homicidio para el fratricida de Cacabelos